NUEVA ZELANDA FRENTE AL CORONAVIRUS, CLAVES DEL ÉXITO.

 

nz1
Nueva Zelanda ha facilitado la aplicación de reglamentos para frenar la propagación de la enfermedad coronavirus. (The Guardian)

A fecha de hoy, 20 de mayo de 2020, se han confirmado 4,911,902 casos confirmados de SARS-CoV-2 en el mundo, de los cuales 323,579 no han podido superar el nuevo coronavirus y 1,464,926 se han recuperado (Johns Hopkins, 2020).

La pandemia del coronavirus es ya la mayor crisis que ha vivido el mundo desde la Segunda Guerra Mundial y ha golpeado a la línea de flotación del sistema económico y político a nivel global.

Asimismo, el SARS-CoV-2 ha puesto en relieve la efectividad de las diferentes estrategias de los diferentes Estados en el mundo para contener esta pandemia. Algunas de estas estrategias han sido elogiadas fuera de las fronteras de los países aplicados, como por ejemplo, Corea del Sur. Otro ejemplo exitoso de contención del SARS-CoV-2 ha sido Nueva Zelanda.

En este artículo, se analizarán dos claves del éxito de Nueva Zelanda frente al SARS-CoV-2. Estas son: la rapidez de actuación, la transparencia y la coordinación entre las autoridades neozelandesas.

Gracias a estas dos claves, Wellington ha conseguido que su relación caso-fatalidad por COVID-19 sea del 1,40% y registre sólo 21 muertes por SARS-CoV-2 (Johns Hopkins, 2020).

El primer factor de la eficacia neozelandesa contra el SARS-CoV-2 es la rapidez de actuación. El primer caso de SARS-CoV-2, en Nueva Zelanda, se reportó, el pasado 28 de febrero. Se trató de una persona de 60 años que viajó en un vuelo de Emirates Airlines desde Teherán (Irán), se detuvo en Bali, Indonesia y concluyó en Auckland el 26 de febrero (DW, 2020).

Las autoridades neozelandesas no tardaron en reaccionar e implementar un enfoque de “eliminación de la enfermedad” que viene a ser, introducir medidas fuertes al comienzo de la emergencia para evitar la introducción del virus para poder destruir la curva y no solo aplanarla (Brooks Darío, 2020).

Según la periodista de New Zealand Radio, Sarah Robson, la primera ministra, Jacinda Ardern, “desde el principio, ha comunicado con cuidado y calma muchos problemas de salud complejos en torno al covid-19 allanando el camino para las decisiones del gobierno” (BBC, 2020). Asimismo, Jacinda Ardern con apenas unos pocos casos de infectados en el país hizo llegar a los neozelandeses la importancia de empezar a tomar medidas drásticas (de la Cal Lucas, 2020).

Para ello, Nueva Zelanda implementó desde la confirmación de los primeros casos por COVID-19, medidas muy estrictas para contener la actual pandemia. Cabría mencionar que, a principios del mes de marzo, el ejecutivo neozelandés comenzó a instruir a todos los visitantes internacionales a auto aislarse durante 14 días, cuando apenas se habían registrado 6 casos confirmados por SARS-CoV-2. El 19 de marzo de 2020, el ejecutivo de Jacinda Ardern fue más allá cerrando las fronteras del país prohibiendo todo viaje de entrada al país con la excepción de los neozelandeses que regresaban y algunos trabajadores sanitarios esenciales (Taylor Chloe, 2020).

Unos días después, presentó el sistema de alertas de cuatro niveles que para ese momento ya estaba en el nivel 2 y el cual incluía también el cierre de cualquier espacio donde se reunieran más de 100 personas y la petición de quedarse en casa para ancianos y personas inmunodeprimidas (BBC, 2020).

nz
“Stages of Alert”. “Etapas de alerta”, tabla que se clarifica los 4 niveles de alerta que contemplan las autoridades neozelandesas y las restricciones que se imponen en cada nivel. (The Coast)

A partir del 23 de marzo de 2020, las autoridades neozelandesas implementaron el nivel 3 sin ninguna muerte registrada todavía. Este nivel 3 significó el cierre de los negocios no esenciales, la prohibición de los viajes aéreos nacionales discrecionales y la cancelación de todos los eventos y reuniones (Taylor Chloe, 2020). Antes de que se implementara el cierre y el nivel 4, se enviaban mensajes de texto de emergencia a los residentes con una clara explicación de lo que implicaría el cierre de nivel 4 (Taylor Chloe, 2020).

“Este mensaje es para toda Nueva Zelanda, Dependemos de ustedes”, decía el mensaje. “Donde te quedes esta noche es donde debes quedarte a partir de ahora… es probable que las medidas de nivel 4 se mantengan durante varias semanas” (Taylor Chloe, 2020).

Desde el 25 de marzo hasta el pasado 28 de abril de 2020, las autoridades neozelandesas activaron el nivel 4, llamado “eliminación”, el cual estableció la cuarentena obligatoria para los 4,8 millones de habitantes (BBC, 2020).

Durante esas cuatro semanas, nadie podía dejar su casa, a menos de que uno de sus habitantes saliera para comprar víveres, medicinas o acudir al médico. También se dio la cancelación total de actividades no esenciales, lo que implicaba el cierre de escuelas, comercios, industrias y servicios (BBC, 2020).

Tras cuatro semanas con el nivel 4,  a finales del mes de abril, las autoridades neozelandesas han rebajado su estricto confinamiento al nivel 3. Esto ha implicado que durante un período de 14 días se ha realizado un análisis de la situación desde la reapertura económica y el regreso a las aulas, para estudiar cómo afecta a los datos de contagios diarios. Asimismo, la primera ministra ha pedido la colaboración de la ciudadanía para que cada persona escriba un diario en el que detallen donde han ido durante cada jornada y con quién han estado, para contar con datos precisos (La Voz de Asturias, 2020).

A su vez, con la rebaja desde el nivel 4 al 3, en Nueva Zelanda se ha popularizado el término “burbujas sociales”. Según el gobierno neozelandés, “la gente debe continuar dentro de la burbuja de su hogar pero puede expandirla para reconectarse con su familia extendida, o para traer cuidadores, o para ayudar a personas aisladas, siempre y cuando todos vivan en el mismo pueblo o ciudad” (20 Minutos.es, 2020).

La clave está en que este grupo de personas debe ser exclusivo: las personas que forman parte de esta burbuja no pueden formar parte de otra. Según Stegan Flasche, la burbuja social “es una forma eficiente de relajar las restricciones que, en principio, es viable en casi cualquier situación donde ya no esté aumentando el número de contagios” (20 Minutos.es, 2020).

Esta rapidez de actuación ha sido clave, según la profesora Ella Henry, de la Universidad Tecnológica de Auckland para “el gobierno y al sector de la salud tiempo para prepararse para lo peor, incluida la instalación de estaciones de prueba y tratamiento hospitalario” (BBC, 2020). A esta rapidez de actuación por parte del ejecutivo neozelandés, el segundo factor que explica la gestión de Wellington frente al SARS-CoV-2 es la transparencia y la coordinación entre las propias autoridades neozelandesas.

Un gesto aplaudido por parte de la primera ministra, Jacinda Ardern fue cuando comunicó que tanto ella, como sus ministros, se bajarían los salarios un 20% durante seis meses. Además, su gobierno ha creado un programa de ayudas económicas que ya están recibiendo más de un millón y medio de personas que han sufrida pérdidas en sus ingresos estos últimos meses (de la Cal Lucas, 2020).

w1240-p16x9-16e99d7c80691dd93d3c126ade7e50c516286da5
Jacinta Andern, primera ministra de Nueva Zelanda. (The Guardian).

También, Jacinda Ardern ha permanecido en contacto con la población durante el brote, abordando el impacto del encierro en la vida social y el bienestar mental de las personas, al tiempo que se ha abierto al escrutinio de la oposición. Ha estado regularmente en Facebook, nunca menospreciando la gravedad de la situación al responder las preguntas de las personas (BBC, 2020). Igualmente, existe un comité de respuesta a la pandemia integrado por dos terceras partes de miembros de partidos opositores, y el otro tercio de funcionarios y legisladores afines (BBC, 2020).

El 25 de marzo, con la activación del nivel 4, el gobierno neozelandés envió el siguiente mensaje a toda la población:

“Sigue las reglas y QUÉDATE EN CASA, Actúa como si tú tuvieras covid-19. Esto salvará vidas” (BBC, 2020).

Los neozelandeses han cumplido con las reglas y una línea telefónica de la policía ha recibido cientos de denuncias de vecinos que señalan a quienes están incumpliendo las normas (BBC, 2020).

A nivel político, la respuesta de todos fue notablemente apolítica. El Partido Nacional tomó la clara decisión de no criticar la respuesta del gobierno, y en los hechos, de ayudarlo (Fifleld Anna, 2020).

Pese que, el ex ministro de Sanidad, David Clark perdió su papel como ministro asociado de Finanzas y ha sido rebajado a la parte más baja del escalafón del gobierno tras saltarse la orden de confinamiento por la pandemia de COVID-19; la rapidez de actuación y la transparencia y coordinación entre las autoridades neozelandesas han sido dos factores clave empleados por Wellington para mitigar la amenaza del COVID-19 (20 Minutos, 2020).

Esta rápida respuesta del gobierno neozelandés se ha convertido en un ejemplo de actuación frente al SARS-CoV-2 para otros Estados. Cabría mencionar, según la opinión de muchos expertos, Nueva Zelanda está aplicando la mejor estrategia para manejar la crisis del coronavirus (Salazar Jéssica, 2020).

Nueva Zelanda es un miembro de la “alianza de países inteligentes”. Esta iniciativa surgió por el canciller austríaco, Sebastian Kurz y su principal objetivo es intercambiar ideas sobre la lucha contra la pandemia de coronavirus (infobae, 2020).

Asimismo, el gobierno neozelandés y el australiano han acordado la creación de una zona conjunta de viaje conjunta, con el objetivo de rebajar las restricciones de viaje entre ambos países y se pondrá en marcha cuando se hayan desarrollado los protocolos sanitarios, de transporte y seguridad necesarios (europapress, 2020).

Hay que mantener la cautela, ya que, hace pocos días, han saltado las alertas en Corea del Sur y en China por nuevos rebrotes por SARS-CoV-2. Y si bien Nueva Zelanda no ha derrotado al covid-19 definitivamente, está más cerca de hacerlo que hace un mes gracias a que activó la alerta nivel 4 de “eliminación” (BBC, 2020).

GettyImages-1216583078+NZ+quarantine+covid+1120


Autora: Laura Revenga es recién graduada en el máster de Liderazgo, Diplomacia e Inteligencia por FESEI. Asimismo, licenciada en el grado bilingüe en Relaciones Internacionales por la Universidad Antonio de Nebrija.


*NOTA: Los planteamientos e ideas contenidas en los artículos de análisis y opinión son responsabilidad exclusiva, en cada caso, del autor o autores, sin que representen las ideas de Geopolítica XXI.

 

 

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s