LAS CONSECUENCIAS DE SER GOBIERNO

El próximo 4 de mayo la Comunidad de Madrid tendrá sus elecciones locales. Debido a un quiebre entre el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (C’s), la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, llamó a elecciones anticipadas en la capital española, desencadenando una fuerte ola de críticas de diferentes los diferentes sectores políticos. 

No obstante, la mayor sorpresa de este proceso electoral se ha enmarcado en la postulación de Pablo Iglesias a la presidencia de la Asamblea en representación de Unidas Podemos. Este es un hecho histórico, ya que Iglesias deja el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, y la segunda vicepresidencia del gobierno español. 

A través de un comunicado, Pablo Iglesias asegura que su salida del gobierno se debe principalmente a la posibilidad de liderar un frente de izquierdas en la Asamblea de Madrid y así frenar un posible gobierno del PP con Vox. Sin embargo, resulta interesante analizar otras causas de esta decisión. 

Puerta del Sol de Madrid con el movimiento de los “indignados” ocupando la plaza en los primeros compases del 15-M. (El País)

Podemos surge desde el movimiento 15M (o de los indignados) como un partido de izquierda populista radical. Su planteamiento político dividió a España entre una élite corrupta (la casta) y un pueblo virtuoso y oprimido. Con esto, su propósito principal era llevar a cabo la voluntad general del pueblo. Su posición de izquierda radical lleva directa relación con su posicionamiento en contra de la Corona y fuertes cuestionamientos a la constitución de 1978. Desde estos argumentos fue un fuerte crítico tanto del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y del PP,  los que, según Podemos, son los culpables del bipartidismo y de los males políticos de España.

Para las elecciones generales del año 2015, Podemos ingresa a la contienda política con Pablo Iglesias como candidato presidencial. Su planteamiento principal era el de ser la fuerza principal de izquierda y ganarle la contienda electoral al PSOE. Por el contrario a lo planteado, Podemos alcanza un 12.69% de los votos, ubicándose como cuarta fuerza política, luego del PP, PSOE y Ciudadanos. 

Resultados de las elecciones de 2015 (comparadas con las de 2011) en las que se confirmaba que España tumbaba el bipartidismo y abría un periodo desconocido. (El Mundo)

Diferentes estudios políticos indican que, independiente de que Podemos no haya alcanzado su cometido de ser la principal fuerza de izquierdas en el año 2015, tuvo un alto éxito electoral rompiendo con el bipartidismo español, junto con Ciudadanos. No obstante, el éxito electoral de Podemos se debió principalmente a su posicionamiento y discurso anti – establishment. Su líder ‘’virtuoso’’ – en base a la definición de populismo – Pablo Iglesias, encaró tanto a Mariano Rajoy como a Pedro Sánchez. Más allá de ser un candidato de izquierdas, era un candidato que quería romper con la política corrupta española y generar verdaderos cambios en el país. Algo que, en palabras de Iglesias, el PSOE no había cumplido. 

Si bien Podemos entró como un actor disruptivo para las elecciones del año 2015, con el pasar de los años su estrategia fue mutando de a poco. Para las elecciones generales del año 2016 une fuerzas con la Izquierda Unida y forma la coalición electoral ‘’Unidos Podemos’’ (cambia de nombre a Unidas Podemos el año 2019). Con esta coalición logra aumentar su porcentaje de votos a un 13.42% de los votos, convirtiéndose en la tercera fuerza política en el congreso, detrás del PP y el PSOE respectivamente. 

De esta original manera anunciaban Alberto Garzón (IU) y Pablo Iglesias (Podemos) su preacuerdo para concurrir a las elecciones conjuntamente.

Esta elección presentó el primer precedente de mutación de Podemos. Aunque su coalición se dio con un partido de izquierda radical, Izquierda Unida representa a un partido convencional con años en el sistema político. Es decir, ya en el año 2016 decidió pactar con un partido perteneciente al establishment. Su moderación, al contrario de ser un hecho fortuito electoral, se siguió consolidando con el pasar de los años. 

Para las elecciones del año 2019, luego de la moción de censura por corrupción al gobierno de Rajoy, Podemos se dio cuenta que un gobierno en solitario les era imposible. Más aún, un gobierno con Pablo Iglesias como líder de coalición era algo que en papel no tenía factibilidad. Por esto, desde un primer minuto ‘’Unidas Podemos’’, en representación de Pablo Iglesias, declaró públicamente sus intenciones de formar gobierno con el PSOE. Lo que se hizo efectivo cuando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias pactaron el gobierno de coalición progresista luego de las elecciones de noviembre del año 2019. 

Resultado de la moción de censura contra el gobierno de Mariano Rajoy en 2018. (EFE)

Según la teoría, la transición de Podemos ha sido algo lógico. Cuando un partido populista ingresa al establishment, por lo general, agota sus opciones en las primeras elecciones. Si bien Podemos pudo ingresar al Congreso, nunca pudo ser la fuerza política que desafiara un gobierno del PP o del PSOE. Esta situación tiene como consecuencia la moderación progresiva del partido populista y que su discurso anti establishment cambie más bien a un discurso de reformas, siempre en el marco de la institucionalidad actual del país. Con esto, el partido puede seguir siendo definido como de izquierda radical, pero no como un partido populista.

Desde un análisis político, se podría pensar que Podemos no lo hizo mal. En un plazo de 4 años pudieron llegar a ser gobierno y su líder Pablo Iglesias logró ser vicepresidente de España. Un hecho que, por ejemplo, Ciudadanos no ha logrado, a pesar de haber tenido oportunidades para hacerlo.

No obstante, como se mencionó al principio, el éxito electoral de Podemos se debió principalmente al discurso y posicionamiento que comenzaron a implantar en el año 2015. Es decir, su éxito se ha dado, en mayor medida, por un argumento político que carece actualmente. Un partido difícilmente puede seguir siendo anti establishment si pertenece al establishment político. 

Luego de este recorrido político de Podemos, se puede responder a la interrogante planteada inicialmente. Pablo Iglesias deja el gobierno por motivos más allá de sus convicciones de hacer un frente de izquierdas en Madrid. Iglesias y Podemos entienden que Madrid es su último bastión político. Al no salir reelectos en las comunidades que alguna vez formaron gobierno, un giro a la izquierda de Madrid podría ser el renacer del Podemos del año 2015. 

En este sentido, se entiende que el principal argumento de Podemos sea frenar el alza de Vox en Madrid. El utilizar nuevamente un discurso maniqueo, ahora en contra de la derecha convencional (PP) y la derecha populista radical (Vox), entrega la posibilidad de que Podemos vuelva a reencantar a su electorado inicial y construir desde Madrid un nuevo escenario para el partido. 

Lo anterior, aunque represente el escenario idóneo de Podemos, está lejos de la realidad. Los partidos representantes de la centro izquierda (PSOE) y la izquierda (Más Madrid) niegan la posibilidad de unirse en un gobierno de coalición con Pablo Iglesias a la cabeza, ya que presentan mayor porcentaje electoral en Madrid y son partidos que esperan tener más escaños. Por lo que en una posible coalición electoral aceptarían a Podemos como un compañero secundario, algo no muy diferente al gobierno actual de España. 

Estimación según Sociométrica de la evolución del apoyo electoral de Podemos desde 2015. (El Español)

Como conclusión, se pueden divisar dos posibles escenarios, los que no necesariamente son excluyentes. Por un lado, las elecciones del 4 de mayo valen más que una victoria de izquierdas para Podemos y valen más que el freno a Vox en sus aspiraciones a formar gobierno en Madrid. Las elecciones del 4 mayo valen la ratificación de Pablo Iglesias como líder político. Valen la búsqueda de una reinvención de un partido que ha mutado y ha sufrido los costos de ser gobierno. Valen la permanencia de Podemos en los gobiernos y de sus aspiraciones a seguir siendo gobierno en unas próximas elecciones generales de España. 

Por otro lado, la salida del gobierno de Pablo Iglesias demuestra el agotamiento de su proyecto político como líder de Podemos, situación que entiende como político, por lo mismo da un paso al costado. Su candidatura a la presidencia de la Asamblea de Madrid, sin opciones factibles de triunfar, demuestra la salida paulatina de Iglesias de los altos cargos políticos. A su vez, se puede entrever una reestructuración de Podemos como partido, ahora más cercano a un proyecto de izquierda menos populista y liderado por la ahora tercera vicepresidenta de gobierno y líder de Podemos, Yolanda Díaz


Referencias

  • Alcaraz. 2015. El sistema político español y la crisis: adaptación y cambio cultural. España. Revista de pensamiento contemporáneo 47: 4 – 25. 
  • Domínguez. 2017. Explorando la identidad de las nuevas élites políticas españolas: Ciudadanos y Podemos. Política y Gobernanza. Revista de investigaciones y Análisis Político (Enero – Julio 2017): 58 – 78.
  • Hawkins, Kirk et al. 2020. Is populism the third dimension? The quest for political alliances in post-crisis Spain. Electoral Studies 63: 1 – 8
  • Katsambekis, Giorgios y Alexandros Kioupkiolis. 2019. Late modern adventures of leftist populism in Spain: the case of Podemos 2014 – 2018. In The Populist Radical Lest in Europe, 22 -47.  Routledge Advances in European Politics.
  • Mudde, Cass & Cristobal Rovira. 2017. ‘’Populism a very short introduction’’. Oxford, 2nd edition.

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