AL JAZEERA: LA OBJETIVIDAD CUESTIONADA

La cadena informativa qatarí es cuestionada frecuentemente por su lineamiento ideológico y económico con la familia gobernante del emirato. Aún así no ha cesado de expandirse, y continúa reuniendo altos niveles de audiencia en especial en el mundo árabe. 

Al Jazeera debutó como medio informativo a comienzos del año 1996 con una onda de alcance reducida. La propuesta diseñada por la familia gobernante de Qatar, los Al Thani, fue disruptiva para el esquema comunicacional que predominaba en el Golfo Pérsico, al incluir informes de investigación, debates sobre temas tabúes para el islamismo, así como noticias sobre la actualidad en países occidentales y en Israel.  

Emulando el estilo de cobertura de la cadena norteamericana CNN en la Primera Guerra del Golfo (1990-1991), Al Jazeera alcanzó relevancia global marcando el pulso de acontecimientos como la Operación Libertad Duradera (2001) que derrocó a los talibanes afganos u ofreciendo un vis a vis con Osama Bin Laden luego del  11S, además de exhibiendo imágenes de los últimos días de Sadam Hussein en el poder (2003). El despliegue de reporteros, cámaras y personal técnico permitió a la opinión pública del Golfo y de Occidente informarse de primera mano sobre los hechos significativos que marcaban la agenda internacional de esos años.

Al Jazeera innovó en la industria de la comunicación árabe al introducir en su  grilla espacios para el periodismo de investigación. Una apertura inusitada que quebró los lineamientos disciplinados de los medios públicos hacia  las monarquías gobernantes. En los estudios de grabación  entrevistador y entrevistados debatían con frecuencia sobre temas polémicos para el esquema sociocultural, como la existencia de Dios, la libertad de expresión y los atentados suicidas. 

La expansión en idioma inglés

En el año 2006, los Al Thani, modificaron el estatuto corporativo renombrándolo como Al Jazeera Media Network, una compañía de naturaleza privada pero con utilidad pública. La inyección de mayores recursos permitió la apertura de un canal de transmisión íntegramente en idioma inglés para la captación de una audiencia internacional por fuera del mundo árabe. El estilo periodístico, la selección de noticias, la estética, y la presencia de corresponsalías, prontamente equipararon a Al Jazeera con otras cadenas informativas como BBC World, France 24 o Russia Today. 

En el año 2013 la familia real qatarí adquirió la señal  Current TV, una plataforma televisiva de cable, propiedad del ex vicepresidente de los Estados Unidos  Al Gore. El desembarco en los Estados Unidos representó para el emirato un hecho histórico que les permitía competir con gigantes de la comunicación como CNN o FOX News dentro de su mismo territorio.  

Imagen de Al Jazeera América. Fuente: America.aljazeera (2016)

Pese al impulso inicial, el proyecto no alcanzó las expectativas de audiencia y tan sólo tres años después se anunciaba la interrupción de las emisiones. En el 2016 Al Jazeera America hacía pública su decisión de reorientarse hacia los servicios informativos digitales como una vía alternativa para las nuevas demandas en comunicación.  

Los bajos rendimientos en la filial norteamericana, se debieron en parte a la inserción en un mercado de las telecomunicaciones ya maduro y altamente competitivo. Y por otro lado, en que la opinión pública en los Estados Unidos (al igual que en muchas otras democracias occidentales), demanda diversificación de contenidos, y de opiniones, junto a reflexiones críticas despojadas de censura. La extensión en el uso de las redes sociales ha potenciado la participación individual y los debates,  a la vez que impide que se apliquen sesgos temáticos en la divulgación de las noticias.  La cobertura restringida de las revueltas de la Primavera Árabe y de la crisis libia, le han valido a la cadena qatarí múltiples críticas.  

Calificadoras de sesgos informativos como AllSides  y Media Bias /Fact check, coinciden en señalar una credibilidad media y una tendencia limitada en la libertad de prensa de Al Jazeera. Algunos calificativos otorgados han sido su inclinación ideológica hacia la izquierda, con preponderancia de contenidos pro sunitas, anti chiítas, y contrarios al régimen israelí. En las publicaciones de la red no se han encontrado críticas al gobierno qatarí, como así tampoco hacia la agrupación egipcia de los Hermanos Musulmanes. Sí en cambio, al presentar noticias vinculadas con Israel, se enfatizan adjetivos con carga negativa y la prolongada Guerra de Yemen se reduce a un conflicto en la península arábiga.

La estrategia de convertirse en un actor global

Familia real qatarí, en la imagen de la izquierda  Tamim bin Hamad Al-Thani, el actual emir. En el centro su padre Hamad bin Khalifa Al-Thani el autor del emirato moderno que abdicó en favor de su cuarto hijo. Y en la derecha su segunda esposa Mozah bin Nasser Al-Missned, una de las mujeres árabes más influyentes con proyección internacional. Fuente: Bekia.

Al Jazeera debe contextualizarse dentro de un programa estratégico de la familia real  Al Thani  para insertar al emirato en el plano internacional. El nombramiento del joven emir  Tamim bin Hamad Al Thani (41) en el año 2013, ha fortalecido aún más la exportación de la Marca Qatar al mundo.  Sus petrodólares se encuentran invertidos  en occidente en los sectores inmobiliarios británico, francés y español, en la industria automotriz y de la moda, en la cultura, y en el deporte. La tienda londinense Harrods, firmas como Valentino,  Balmain, Tiffany’s & Co, Porsche, el conglomerado  de marcas de lujo  LVMH, o el club de fútbol París Saint-Germain son sólo algunas de las compañías en  las que los Al Thani poseen acciones. La designación para organizar el próximo mundial de fútbol Qatar 2022 representará, sin lugar a duda, el punto cúlmine en la ansiada presencia global.

La construcción de esa intensa red de inversiones compromete a muchos gobiernos occidentales al momento de expresar opiniones contrarias al emirato que pongan en riesgo los intereses económicos que los unen. Aunque esas limitaciones no son sólo para los dirigentes políticos, ya que personalidades de la cultura, del entretenimiento o deportistas de élite se han convertido de una u otra forma en una clase de empleados o dependientes de la familia Al Thani.  

A pesar de que la etapa dorada de Al Jazeera en Occidente se haya apagado, en los países del Golfo Pérsico la cadena de noticias sigue gozando de popularidad. Selladas las diferencias que separaron por cuatro años (2017-2021) a Qatar de los otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo; en enero del 2021 se reabrieron las fronteras, se reanudaron las relaciones diplomáticas, y Qatar Airways volvió a surcar el  espacio aéreo de sus vecinos. Sin embargo, las exigencias del acuerdo contenían una cláusula en la que Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin exigían al gobierno qatarí  poner fin a las transmisiones de Al Jazeera por sus contenidos tolerantes con el terrorismo, y controversiales con algunos principios islámicos. Ni las mediaciones de Kuwait y Omán consiguieron sostener ese requerimiento. La decisión de los Al Thani es continuar apostando por el funcionamiento de su red informativa más allá de las polémicas y disconformidades.   


NOTA: Los planteamientos e ideas contenidas en los artículos de análisis y opinión son responsabilidad exclusiva, en cada caso, del analista, sin que necesariamente representen las ideas de GEOPOL 21

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