LA POLÍTICA EXTERIOR CATARÍ, DEL SILENCIO AL RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

En los últimos años, Catar ha intensificado su influencia a nivel regional e internacional con la consolidación de una política exterior particular y diferente frente a los demás estados de la zona. Son sus diferentes acciones, intervenciones y comportamientos, las que han puesto los focos de atención en el pequeño emirato

A Qatar fan poses before Oman v Qatar at Jassim Bin Hamad Stadium, Doha, Qatar, June 7, 2021. REUTERS/Ibraheem Al Omari

Joven catarí posa con la bandera de su país en el partido de fútbol celebrado en el Estadio Jassim Bin Hamad entre Catar y Omán. Doha, Qatar, Junio 7, 2021. (REUTERS)


Sus comienzos como Estado independiente

El Estado de Catar se encuentra ubicado en el Golfo Pérsico, compartiendo frontera con una de las mayores potencias de la región, Arabia Saudita y con un población de 2.7 millones de habitantes de  mayoría musulmana, principalmente de la corriente Wahabita. Este pequeño emirato se rige políticamente a través de una monarquía absoluta liderada por la familia Al Thani, quienes gobiernan el país desde su independencia y han demostrado su gran capacidad para mantener el orden en el mismo a pesar de las diversidades presentes en la región. 

Desde su independencia en 1971, Catar se ha enfrentado a una serie de retos similares a los de sus estados vecinos, como lo es el mantenimiento de la seguridad e integridad territorial, un ordenamiento político estable, una economía desarrollada, entre otros. Además, el hecho de ubicarse geográficamente entre dos potencias de la región y que las mismas no tienen un buen relacionamiento entre sí, pusieron a Catar en una situación vulnerable y desfavorable. Es por eso que desde sus inicios, se ha podido observar una fuerte inclinación hacia el gobierno de Arabia Saudí, el cual ha influenciado en los principales lineamientos políticos del pequeño emirato. Estos, han sido fundamentales para sus primeras participaciones en la comunidad internacional, las cuales desde un principio, se mantuvieron en una posición inactiva y silenciada. 

El emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad bin Khalifa Al-Thani, durante una conferencia de prensa en Teherán, Irán. (REUTERS)

Sin embargo, a partir de la década de los 90, el país transformó significativamente su lineamiento y comportamiento político dentro de la comunidad internacional frente a los demás estados. Tras la llegada al gobierno de Tamim bin Hamad bin Khalifa Al-Thani en 1995, se dieron lugar a una serie de reformas sociales, políticas y económicas que han abierto la puerta a la modernización del país.  

El descubrimiento y la explotación de sus grandes reservas de gas y petróleo, lograron ubicar a Catar como uno de los países más ricos del mundo y consolidarse como un participante clave en la región. No obstante, previo al descubrimiento de este recurso, Catar era un país que contaba con una economía poco desarrollada y acotada, siendo sus dos principales y únicas actividades comerciales la pesca y extracción de perlas. Marcada por la pobreza y la malnutrición de su población, la economía catarí se encontraba posicionada como uno de las más pobres del Golfo Pérsico. 

Hacia la modernización y el reconocimiento: Al Jazeera, Qatar Airways y eventos de gran prestigio

Los avances económicos y comerciales le permitieron al país establecerse como una potencia a nivel de infraestructura y tecnología, llevando al pequeño emirato a convertirse en un Estado con gran reputación global gracias a una variada y novedosa lista de inversiones en diferentes áreas operativas. 

En 1993, la familia real daría su primer gran paso con la creación de la aerolínea nacional Qatar Airways, la cual empezaría a operar internacionalmente a partir de enero de 1994. Desde sus inicios, la compañía aérea no ha parado de crecer y ampliarse. Al día de hoy cuenta con 125 destinos internacionales desde su sede central, Doha, ofreciendo sus servicios de carga y pasajeros comerciales en todas las regiones del mundo. También, en 2016 ha sido reconocida como la segunda mejor aerolínea del mundo en los premios Skytrax World Airline

Sin embargo, la presencia en el mercado aeronáutico no fue lo único que acompañó a Qatar Airways, contratos de patrocinio con diferentes eventos deportivos de gran prestigio como la Copa Libertadores de América, Eurocopa y la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA, son los mayores ejemplos del reconocimiento internacional que buscaba el gobierno de Al Thani. 

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Edificio central de la cadena Al Jazeera ubicado en Doha, Catar. (Al Jazeera)

En 1996, el gobierno catarí impulsaría la primera cadena de televisión y comunicación panárabe: Al Jazeera. Lo que Al Thani buscaba desde su llegada al gobierno, la modernización del país, se vio plasmado en la descripción del medio de comunicación del Golfo Pérsico: un canal de televisión con tintes periodísticos occidentales. 

Con este, se alcanzaron importantes y amplias coberturas gracias a la consolidación de un equipo periodístico mundial, contando con la participación de trabajadores de diferentes rincones del planeta y corresponsables presentes en los acontecimientos más importantes del momento. 

Financiada por el gobierno local, Al Jazeera procuraba crear una imagen defensora de la libertad de prensa, la transparencia y apertura mediática por parte del emirato, algo que venía ligado a otro de los objetivos más importantes de Al Thani, el reconocimiento y el apoyo de la comunidad internacional. 

Si bien el empujón definitivo hacia la popularidad de la cadena lo hizo la cobertura de la internacionalmente reconocida “Primavera Árabe” en 2011, esta también trajo una fuerte crítica por parte de los gobiernos afectados en dicha revuelta hacia Catar por las imágenes que el medio reproducía a través de sus canales periodísticos. 

Un aficionado se fotografía delante del logo del Mundial.

Un aficionado se fotografía delante del logo del Mundial de Catar 2022 en Doha, Catar. (EFE)

Desde los años 2000, Doha ha alojado una gran variedad de eventos de alto reconocimiento internacional, lo que le ha permitido al país un posicionamiento exclusivo y determinante frente a los demás países de la región. En 2001, la capital del emirato sirvió como sede del lanzamiento de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio conocida también bajo el nombre de la Ronda del Desarrollo. También lo hizo en 2012 para la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. En 2021, a partir del 30 de septiembre, la Fórmula 1 anunció la disputa del Gran Premio de Catar convirtiendo al país en el penúltimo destino del prestigioso evento automovilístico. Como ya es sabido, este 2022, Catar será el gran anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol, convirtiéndose el primer país de Medio Oriente en albergar dicho torneo. 

De la mediación a una mayor actividad diplomática 

Las inversiones empleadas vinieron de la mano de una polémica y arriesgada política exterior, si se tiene en cuenta las cualidades y la ubicación geográfica del pequeño país. Bajo una estrategia softpower, el gobierno catarí comenzó a hacerse su hueco en la región y a nivel internacional, asociándose con potencias mundiales y manteniendo buenas relaciones con los principales enemigos presentes en la zona. Bajo esta situación, la imagen y reputación del país como un estado cuasi neutral y con poca participación en asuntos internacionales quedaron completamente de lado.  

Secretary Tillerson poses for a photo with (L to R) Qatari Foreign Minister Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, Defense Minister Khalid bin Muhammad al-Atiyah, and U.S. Secretary of Defense James Mattis before the U.S.-Qatar Strategic Dialogue.

El secretario Tillerson posa para una foto con (de izquierda a derecha) el ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, el ministro de Defensa, Khalid bin Mohammed al-Atiyah, y el secretario de Defensa de los Estados Unidos, James Mattis, antes del Diálogo Estratégico entre los Estados Unidos y Qatar. (U.S. Department of State)

Las autoridades cataríes tomaron un posicionamiento más activo en el ámbito consular con el envío de una serie de misiones diplomáticas a Europa y Asia, al igual que un mayor involucramiento en diferentes conflictos regionales e internacionales. Esto se explica a partir de su participación en la coalición internacional conformada por los gobiernos de Reino Unido, Francia, Kuwait, Estados Unidos, Arabia Saudí, entre otros qué se vio involucrada en la Primera Guerra del Golfo entre 1990 y 1991. A su vez, se destaca su intervención en la Guerra Civil en Libia formando parte de la coalición en contra del gobierno de Gadafi, en Siria contra el ISIL y en Yemen brindando apoyo al gobierno de Hadi. 

A esto se le suma su estrecho relacionamiento con el gobierno de Washington, con el que han firmado un acuerdo de cooperación de defensa y que años más tarde daría paso a la construcción de la base aérea de Al Udeid en territorio catarí. 

También, su acercamiento con el gobierno iraní, una relación que se caracteriza y define por el control por las reservas de gas y petróleo que ambos comparten. 

Asimismo, su papel como mediador en ciertos conflictos tampoco pasó desapercibido y ha generado grandes confusiones frente a su política exterior. Este es el caso con Hamas y Jordania, el cual brindó apoyo a la organización terrorista palestina y a su vez, manteniendo relaciones cordiales con el Estado de Israel, principal enemigo de la entidad.  

Mapa de los detractores y apoyos de Catar. (El Periódico) 

No obstante, la acción que mayor captó la atención de los países de la región y encendió las alarmas en estos fue la del financiamientos a distintas organizaciones terroristas como al-Qaeda, Daesh, Hamas y un presunto acuerdo con los Hermanos Musulmanes. Estos relacionamientos fueron internacionalmente reconocidos en 2017 a partir del bloqueo diplomático y económico que impulsaron en conjunto Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Egipto, entre otros, los cuales culpaban al gobierno catarí de subvencionar a dichas organizaciones extremistas. A partir de este momento y tras las declaración del gobierno catarí de no reconocer los 13 pedidos que firmaron estos países, se ha podido proyectar un creciente acercamiento y lineamiento político con los gobiernos de Irán y Turquía, principales oponentes de los demás.  

Conclusiones

Pese a las críticas regionales e internacionales que ha recibido el país en los últimos tiempos, Catar ha estado posicionándose como un nuevo actor determinante en una de las regiones más conflictivas del mundo. El pequeño emirato consolidó significativamente una nueva política exterior única y particular: sin la conformación de alianzas con varios países y que se caracteriza por su independencia y confianza frente a los demás.

La estrategia softpower que se presenta a través de la influencia de Al Jazeera y las diferentes inversiones extranjeras reconocidas a nivel mundial y su activa agenda diplomática, han sido las herramientas fundamentales para el impulso con éxito de la misma.

Si bien pueden ser definidas como jugadas complejas y arriesgadas para un estado con las cualidades que lo definen, principalmente su demografía y las potencias que lo rodean, las adversidades no frenan el avance de sus autoridades de poder consolidar al país como una potencia regional y quizás en un futuro, a nivel internacional. 


NOTA: Los planteamientos e ideas contenidas en los artículos de análisis y opinión son responsabilidad exclusiva, en cada caso, del analista, sin que necesariamente representen las ideas de GEOPOL 21

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