La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
LA LUCHA POR EL CONTROL DEL TECHO HELADO DEL PLANETA
Más allá de los célebres canales de Panamá y Suez, el Ártico emerge como un espacio clave para el comercio y la geopolítica global. Aunque sus rutas marítimas están condicionadas por el hielo, la banquisa y las duras condiciones climáticas, el desarrollo de...






