La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
EL TIRA Y AFLOJA EN ORIENTE PRÓXIMO: EEUU-ISRAEL E IRÁN Y EL VAIVÉN BURSÁTIL
Las noticias de las últimas semanas han estado orbitando, no sin razón, sobre un Oriente Próximo convulso y más concretamente sobre el estrecho de Ormuz. Esta situación actual tiene numerosas aristas que se pueden analizar mejor al estudiar conjuntamente los distintos...







