La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
LA ENCRUCIJADA DE LAS MONARQUÍAS DEL GOLFO EN LA GUERRA REGIONAL
El pasado 28 de febrero, con un ataque diurno y compenetrado con la Fuerza Aérea Israelí que asesinó al antiguo Líder Supremo Alí Jamenei y a parte de su familia, EEUU dinamitaba las negociaciones nucleares con Irán al igual que ocurrió en junio de 2025. Sin embargo,...







