El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha abierto un nuevo frente regional en Líbano, donde Hezbolá emerge como actor clave. Su ataque a Israel evidencia que el país no controla plenamente el uso de la fuerza, reflejando una soberanía fragmentada. En un contexto de debilidad institucional, crisis económica y división política, el Estado libanés queda relegado frente al poder militar y social de Hezbolá. Este grupo, alineado con Irán, actúa como instrumento de proyección regional, convirtiendo a Líbano en escenario central del conflicto. Así, la guerra trasciende a los Estados y se expande en territorios donde el control estatal es limitado. El pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Pero, lejos de tratarse de un ataque aislado, esta guerra se está extendiendo por el resto de la región, principalmente en Líbano, desde donde el 2 de marzo Hezbolá atacó a Israel como respuesta a la muerte del líder iraní Ali Jamenei y...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



