La Armada española afronta una transformación profunda: debe reemplazar buques envejecidos, recuperar masa submarina y sostener su capacidad de operar en escenarios que van del Atlántico al Mediterráneo. La infografía de GEOPOL 21 reúne programas ya contratados, unidades en construcción y aspiraciones de largo plazo, pero sus fechas y estados no tienen el mismo grado de certeza. Las fragatas F-110, los submarinos S-80 y los nuevos BAM ofrecen señales tangibles de renovación; los futuros LHD y las corbetas europeas siguen sujetos a decisiones y financiación. El reto recae en construir y actualizar buques, pero también en cerrar las brechas de capacidad y mantenerlos disponibles. Una Armada entre dos ciclos La situación naval española combina una base operativa relevante con una flota sometida a presión por la edad, la disponibilidad y la transición tecnológica. El portaeronaves Juan Carlos I, las cinco fragatas F-100 y los submarinos S-80 representan capacidade...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



