La invasión de Ucrania podría no ser el último capítulo del revisionismo ruso. Nuevas evaluaciones de la inteligencia estadounidense consideran que Vladímir Putin podría autorizar, entre el otoño de 2026 y 2029, una acción limitada contra un miembro de la OTAN. Los escenarios abarcan desde un ciberataque o sabotaje hasta la ocupación de una pequeña franja de territorio mediante fuerzas sin distintivos. El objetivo no sería derrotar militarmente a la Alianza, sino comprobar si sus 32 miembros están dispuestos a defenderse mutuamente. Los países bálticos, Polonia y las infraestructuras críticas del norte de Europa concentran los principales riesgos. Ucrania no es el destino final Los próximos objetivos de Vladímir Putin no tienen por qué adoptar la forma de nuevas conquistas territoriales. Rusia carece actualmente de capacidad para derrotar a la OTAN en una guerra convencional, pero tampoco necesita hacerlo para modificar el equilibrio europeo. Al Kremlin le bastaría...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



