La crisis sanitaria internacional ha servido para visibilizar el grado de integración regional en Europa. Aunque nunca faltan sectores que reivindican la recuperación de la soberanía estatal plena o que protestan contra el establishment de Bruselas, lo cierto es que no parece que el Covid-19 vaya a producir una fragmentación del proyecto europeo. De hecho, desde el aumento de la tasa de infectados en marzo de 2020, la Unión ha dado muestras de una alta capacidad para coordinar políticas de movilidad, de salud, de investigación científica y de asistencia económica a los países miembros más necesitados. Mientras tanto, en América Latina, el panorama de los organismos regionales es muy distinto. De hecho,
LOS SEIS DESAFÍOS QUE DECIDIRÁN SI ESTADOS UNIDOS SIGUE SIENDO LA PRIMERA POTENCIA MUNDIAL
En el 250 aniversario de su independencia, Estados Unidos continúa siendo la principal potencia económica, militar y tecnológica del sistema internacional, pero afronta una etapa de transformación sin precedentes desde el final de la Guerra Fría. La competencia...







