La situación geográfica de Turquía hace de este un territorio de contrastes entre las tan diferentes culturas de Europa y Asia. Este hecho provoca que la política y economía del país conformen un híbrido de diferentes intereses, con la mirada siempre puesta en Occidente, con una relación de altibajos ante las instituciones europeas, pero también en otros continentes, como es el caso de África. Desde finales del siglo XX, el país heredero del antiguo Imperio otomano tiene un objetivo claro, redefinir la identidad internacional de Turquía y pasar del estatuto de aliado de Occidente al rol activo y constructivo de actor global, tal y como afirmó el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Ismael Cen, apuntalando la política exterior neo-otomana del siguiente siglo. Antecedentes El inicio de relaciones entre Turquía y el continente africano se remonta a siglos atrás. Su presencia durante el Imperio Otomano (siglos XVI y XVII) se extendió principal...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



