La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha reavivado las tensiones en Europa, alcanzando una escala que no se observaba desde hacía décadas. Las miradas se centran en dicho conflicto, pero no son pocas las regiones que temen convertirse en un nuevo frente. Una de ellas es el Báltico: donde Rusia y la OTAN hacen frontera. En 1991, la disolución del Pacto de Varsovia y posterior desintegración de la Unión Soviética trajeron consigo una ola de cambio, especialmente en Europa del Este. La falta de autoridad del gobierno soviético provocó que en cuestión de meses no hubiera ni pacto ni URSS. Así pues, siete nuevas repúblicas aparecieron en el panorama europeo: Rusia, Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania, Ucrania y Moldavia. De esta manera, ya independientes, cada una fue tomando su camino, siendo la tendencia aquella de acercarse más a Occidente. En el caso del Báltico, este proceso se llevó a cabo de manera relativamente pacífica, pero ¿qué es ...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



