Han pasado seis semanas desde el inicio de la ‘operación especial’, una guerra híbrida en la que el ejército ucraniano está volviendo a retomar, poco a poco, determinados emplazamientos pero, ¿por qué permite esto el Kremlin si posee un conjunto militar claramente superior al de Kyiv?

Días 23 a 30 de marzo

Sin lugar a dudas, la semana previa se caracterizó por el empeoramiento drástico de la situación en las ciudades de Kharkiv (noreste) y Mariupol (Mar de Azov), destacando sobre todo el panorama que se está viviendo en esta última, pues se trata de una ciudad completamente castigada, sitiada y reducida a escombros donde 200 mil personas aún continúan dentro de los límites geográficos de la urbe ucraniana.

En otras ciudades, como en la capital, se han desarrollado diversos toques de queda con la intención de proteger a la ciudadanía, solo permitiendo su salida hacia los refugios antiaéreos. Lviv fue, por primera vez, atacada por las tropas rusas y cuyas bombas habrían dejado en torno a cinco heridos. No obstante, y según medios estatales rusos, los objetivos de los ataques se están centrando en industrias de aprovisionamiento e infraestructuras vinculadas con el ejército ucraniano y la milicia de extrema-derecha ‘Batallón de Azov’.

A nivel político, las sanciones occidentales continúan mermando la economía de Moscú, reaccionando esta última a través de medidas como el pago de gas estatal en rublos rusos y no en dólares o euros como se estaba desarrollando hasta momentos previos al conflicto. Junto a esto, la OTAN decidió aumentar su presencia en el flanco oriental al desplegar nuevas tropas en Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria, uniéndose así a los refuerzos existentes en Polonia y los tres países bálticos.

Si se aborda la situación de las conversaciones, la semana pasada se llevó a cabo una nueva ronda de contactos entre las dos partes y Turquía, país anfitrión y mediador. Estas se encuentran avanzadas (por ello, según información de РИА Новости, Moscú decidió reducir su presión sobre Kyiv y Chernihiv). No obstante, existen aún disconformidades en diversos aspectos, sobre todo como consecuencia de los puntos vinculados con Crimea, Sebastopol y las dos repúblicas del Donbass.


El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, dirigiéndose a las partes negociadoras en las conversaciones dentro del Palacio de Dolmabahçe, Estambul (Global Times)

Avances y retrocesos: el juego de la guerra

Un conflicto armado se puede llegar a entender como un tablero donde las piezas avanzan y retroceden según las circunstancias que se sucedan. Esto está empezando a ocurrir en Ucrania, pues parte de las tropas rusas parece que han comenzando tanto a perder posiciones como a quedar enfangadas, consecuencia del deshielo primaveral, un fenómeno conocido como распýтица / raspútitsa.

Así, el ejército ucraniano se ha hecho con determinados territorios de la región de Kyiv dentro de lo anunciado por parte de Moscú en las conversaciones de la pasada semana, donde aseguró que llevaría a cabo una operación para reducir la presión militar en la zona. No obstante, a su paso, y según el medio AlJazeera, las tropas del Kremlin han dejado un reguero de cuerpos sin vida y minas antitanque.

Sobre todo es necesario destacar la situación de Bucha, dentro del óblast de Kyiv, donde varios periodistas han reportado escenas dantescas al haberse topado con centenares de cuerpos sin vida – algunos de ellos maniatados – en las calles de una ciudad completamente diezmada por los ataques. Según el alcalde de la urbe, Anatoly Fedoruk, se han tenido que enterrar a casi 300 ciudadanos en fosas comunes ante la imposibilidad de hacerlo en los camposantos. Además, estos ciudadanos parece que iban desarmados al portar trozos de tela blanco, símbolo de rendición o de no poseer arma alguna. Junto a Bucha, la ciudad próxima de Irpin también ha sido atacada y ahora abandonada por las tropas rusas, quienes han decidido concentrar los ataques en el flanco este del país. Según un vídeo difundido por el Comité Internacional de la Cruz Roja, el domingo 3 de abril la organización comenzó el reparto de productos esenciales, llamando a la urgente necesidad de primeros auxilios en las ciudades liberadas.

Necesario, una vez más, abordar el panorama de la ciudad de Mariupol. Los escasos 200 mil habitantes – de los casi medio millón que poseía la metrópolis – que aún continúan sitiados viven en una continua escasez de agua, comida, medicamentos y combustible. El viernes 1 de abril, la Cruz Roja realizó un primer intento de entrada a la urbe con el objetivo de evacuar a la población cercada, denunciando sin embargo la complejidad extrema de la operación y la necesidad de imponer condiciones necesarias tan pronto como fuese posible. El domingo 3 de abril se ha repetido la operación por parte de esta ONG ante el acuerdo entre Kyiv y Moscú de un alto al fuego, aunque similares promesas han sido quebrantadas semanas atrás.

El mismo día, el ejército ruso – según declaraciones del Ministerio de Defensa de la Federación – destruyó mediante misiles marítimos y aéreos de alta precisión una refinería de petróleo y tres complejos de almacenamiento de combustibles en la ciudad de Odessa, puerto principal de Ucrania. Citando la misma fuente, desde el inicio del conflicto fueron destruidos 125 aviones y 88 helicópteros, 221 sistemas de misiles antiaéreos así como más de 1900 tanques, todos pertenecientes a las tropas ucranianas. Es destacable también el primer ataque sobre territorio ruso, pues dos helicópteros MI-24 ucranianos bombardearon un depósito petrolero en la localidad de Bélgorod, a pocas decenas de kilómetros de la frontera 

La libertad de prensa también se está viendo truncada en la guerra, puesto que el pasado 1 de abril se encontró el cuerpo sin vida del reportero ucraniano Maks Levin – desaparecido desde el 13 de marzo – en las inmediaciones de Huta-Mezhyhirs’ka, sumándose a la lista de 5 periodistas fallecidos y más de 11 heridos desde el inicio de la contienda, tal y como relata Reporteros Sin Fronteras.

.

La Cruz Roja Internacional a su entrada en Irpin (Robert Mardini, director del CICR)

De las armas a la política

Es necesario entender, tras mes y medio de conflicto, qué entiende la Federación Rusa por desnazificar Ucrania. Según el productor de cine y columnista en РИА Новости, Timofei Sergeitsev, el ‘nazismo ucraniano’ sería una versión modificada y de lo ocurrido en el III Reich durante la primera mitad del siglo XX puesto que “no existe un Führer, ni un partido nazi como tal así como tampoco leyes raciales completas”, aunque sí, según sus palabras, una versión de esta discriminación estaría vinculado con la represión del idioma ruso. En definitiva, se entendería la desnazificación de Ucrania como un intento de descontaminar a un país racista provocado por los vínculos con EE.UU. y Europa.

Sonado ha sido el empleo por parte de las tropas de Moscú de las letras ‘Z’ y ‘V’, visto en tanques, pancartas y hasta camisetas. Si bien se desconoce el significado exacto de su utilización – ‘Za pobedy’ / Por la victoria, ‘Zapad’ / Oeste o incluso ‘V’olodimir ‘Z’elensky según el profesor Donnacha Ó Beacháin -, algunos países europeos como Alemania o Letonia han prohibido su utilización.

Los Länder alemanes de Bayern, Niedersachsen, Brandenburg, Nordrhein-Westfalen y la ciudad-estado de Berlín  entre otros penarán su exhibición según el artículo 140 del Código Penal alemán bajo el delito de ‘aprobar y celebrar crímenes que puedan perturbar la paz pública’. Por su parte, la Saeima letona (Parlamento unicameral) aprobó las reformas de la ‘Ley de Seguridad de Espectáculos Públicos y Eventos Festivos’ que recogen: 1. No exposición de las letras ‘Z’ y ‘V’ en eventos públicos, 2. Prohibición de la exaltación del nazismo y comunismo o la conmemoración de estos a menos de 200 metros de cualquier monumento si glorifican al ejército soviético en territorio letón o 3. Multas de hasta 400 euros a personas físicas y hasta 3.200 a las jurídicas. 

Dentro del juego político, algunos Estados han comenzado a cortar la importación y uso del gas ruso desde este mismo abril. Así, los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y según las palabras de Uldis Barissa, jefe de operaciones de la empresa gasística letona Conexus Baltic Grid, han llegado a esta decisión tras el anuncio del Kremlin en el que se imponía el pago de este recurso natural en rublos rusos y la consideración de ‘contrato incumplido’ a partir del 1 de abril si no se seguían dichas pautas. Para ello, la Comisión Europea ha preparado un plan de emergencia sobre el reemplazo de gas ruso a través de la promoción del biometano, energía solar y eólica.

También en el mundo diplomático, la guerra ha jugado un papel muy destacado, pues ya son 17 los países que han expulsado de sus territorios a miembros del personal de las Misiones rusas. La mayoría de las personas declaradas ‘non gratas’ eran acusadas de hostilidades y realizar prácticas de espionaje contrarias a los tratados diplomáticos internacionales.


Países que, desde el 24 de febrero, han expulsado a diplomáticos rusos de sus Misiones (Elaboración propia)

Por su parte, la figura del presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, ha vuelto a tener protagonismo en el seno de la Unión Europea. Tras haber comparecido de forma telemática en el Parlamento canadiense en marzo, esta vez lo ha hecho en los Staten-Generaal neerlandés – donde ha solicitado el boicot al gas ruso, el apoyo holandés a la adhesión comunitaria o el envío de más ayuda humanitaria y armamento – o en la edición nº 64 de los premios musicales ‘Grammy’ celebrada en Las Vegas. Durante la velada, el presidente ucraniano realizó una intervención pregrabada donde aseguró que ‘la guerra es lo más opuesto a la música’, solicitando además a quienes le escuchaban que ‘contasen la verdad en redes sociales, televisión e incluso en sus letras’.

Además, el día 5 de abril de 2022, el presidente ucraniano realizó dos intervenciones. La primera en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde ha solicitado que se expulse a Rusia de la membresía permanente como consecuencia de los ‘peores crímenes cometidos por este Estado desde la II Guerra Mundial’. La segunda participación ha sido en el Congreso de los Diputados a través de la cual comparó abril de 2022 y la situación de Mariupol y Bucha con abril de 1937 y Gernika. Posteriormente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reafirmó su apoyo al pueblo ucraniano y el férreo compromiso de acompañar a Kyiv en su camino hacia la UE.

Finalmente, es necesario una vez más abordar la situación de los refugiados ucranianos. Desde el 24 de febrero, UNHCR-ACNUR estima en más de 4,2 millones los desplazados hacia territorio comunitario, Moldavia, Belarús y la Federación Rusa. De nuevo la República polaca es la que más personas está acogiendo en cifras totales (casi 2,5 millones), aunque Chișinău es quien, per cápita, sostiene dentro de sus fronteras a más personas que escapan de la guerra, casi 400 mil.


Volodímir Zelensky en su intervención durante la celebración de los Premios Grammy 2022 en Las Vegas (CNN Español)

*Es necesario destacar que los acontecimientos reflejados en este artículo, considerados ahora actuales, pueden llegar a provocar la obsolescencia de gran parte del mismo en un corto período de tiempo, para lo cual se ampliará información de forma paulatina con datos renovados*


NOTA: Los planteamientos e ideas contenidas en los artículos de análisis y opinión son responsabilidad exclusiva, en cada caso, del analista, sin que necesariamente representen las ideas de GEOPOL 21