84 días después del inicio de la ‘operación especial’ rusa en Ucrania, la contienda parece haberse enfocado a hacerse con el control del territorio sur del territorio soberano ucraniano, pues el óblast de Kherson ha solicitado formalmente incluirse dentro de la Federación Rusa al igual que Crimea.

Días 5 a 12 de mayo

A lo largo de la pasada semana, los medios internacionales se hacían eco de la posible extensión del control ruso hacia Transnistria, lo que ha provocado que la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, convocase el Consejo de Seguridad de la pequeña república.

Por su parte, las grandes ciudades del país invadido continúan siendo atacadas por las fuerzas del Kremlin, llegando a peligrar ya no sólo vidas humanas, sino también el patrimonio ucraniano a pesar de estar prohibido por la legislación internacional. Mariupol ha sido protagonista por sexta semana consecutiva, pues a pesar de los intentos de la ICRC por evacuar a un número elevado de civiles en la planta siderúrgica de Azovstal, la situación no parece haber mejorado.

Sin duda, los inicios de la semana pasada estuvieron marcados por la celebración en territorio ruso – y otras ex-repúblicas soviéticas – del Día de la Victoria, donde se ha observado un despliegue militar de dimensiones considerables a pesar de que la exhibición aérea fue anulada por las malas condiciones meteorológicas. Uno de los protagonistas más relevantes de la jornada festiva ha sido la presencia del ICBM conocido como ‘Satan II’ o el sistema de misiles costeros ‘Bastion’.

Desde el punto de vista político, de nuevo han sido varios mandatarios y autoridades que han visitado Ucrania como refleja la presencia de Justin Trudeau (primer Ministro canadiense), Bärber Bas (presidenta del Bundestag alemán) o la Primera Dama de los Estados Unidos, Jill Biden.

La presidenta del Bundestag, Bärber Bas, durante la conmemoración de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial en Kyiv (Tagesschau)

Kherson: la protagonista de la semana

El óblast de Kherson, situado al este de la península de Crimea y controlado por las fuerzas militares rusas, ha solicitado su ingreso en la Federación Rusa según palabras de Kiriil Stremousov, el alto mando del ejército ocupante en el territorio. No obstante, en un principio, esta anexión no se haría bajo la creación de una ‘República Popular’ siguiendo los pasos de las de Donetsk o Lugansk, sino que sería una integración completa como parte de Rusia.

Por su parte, información de la agencia estatal rusa, РИА Новости, se necesitaría un referéndum popular, que apoyaría el Kremlin, para conocer la opinión de los habitantes de la región. Para ello es imprescindible poseer un censo actualizado, algo en lo que ya se encuentran trabajando las autoridades rusas del lugar. La Duma rusa, órgano legislativo del país, ha declarado (según las declaraciones de un diputado de la cámara) que los ucranianos no van a poder evitar que los territorios del sur acaben reunificándose con Rusia ya que estas ‘han sido históricamente parte del Imperio Ruso’.

Áreas de control y avance ruso frente a los territorios recuperados por Ucrania (The Guardian)

El oeste del país, el menos afectado por las ofensivas rusas, se está preparando para albergar a los desplazados de otras regiones ucranianas a través de la construcción y habilitación de viviendas para este cometido, según información ofrecida por CNN en referencia a la ciudad de Lviv. Si bien esta urbe, situada a escasos 70 km de la frontera con Polonia, está quedando fuera de los objetivos puramente militares, lo cierto es que ha sufrido estos días el impacto de la guerra híbrida a través de ciberataques al ayuntamiento de la localidad.

Continuando con el frente sur de Ucrania, la ciudad de Mariupol mantenía, hasta esta semana, dentro de su factoría siderúrgica ‘Azovstal’ a un número indeterminado de soldados ucranianos al ser evacuados los civiles que se encontraban atrincherados en el subsuelo de la zona industrial. Según el negociador jefe y ex-ministro de Cultura ruso, Vladimir Medinksy, el Kremlin se negó en un principio a llevar a cabo una negociación para la liberación de los militares y paramilitares que se encuentran dentro de la siderúrgica, muchos de ellos parte del grupo neonazi ‘Batallón de Azov’, comparando la situación con la invasión alemana de la U.R.S.S. en el año 1941. Aún así, desde el 17 de mayo de 2022, la urbe más castigada por la guerra forma parte de los territorios bajo control ruso al retirar al último reducto de soldados heridos de la planta industrial. De esta forma, uno de los objetivos de Putin se habría consumado.

En el noreste del país, la segunda urbe más importante de Ucrania, Kharkiv, el ejército ruso ha comenzado su retirada según informan AlJazeera y el Institute for the Study of War. A pesar de este repliegue, las tropas de Moscú tienen el objetivo de mantener una GLOC (Ground Line of Communication, es decir, una vía que conecte las unidades militares con zonas de suministro) entre las zonas de Belgorod (Rusia) e Izyum vía Vovchans’k (Ucrania).

Finlandia y Suecia, nuevos frentes para la OTAN

Tras los pasos dados por Finlandia en el camino de adhesión a la OTAN (comunicado por el presidente finés, Sauli Niinistö y la primera ministra, Sanna Marin), ha sido Suecia quien se ha unido a la iniciativa tal y como expresó la primera ministra del país nórdico, Magdalena Andersson. Si bien en un principio, ninguno de los dos países han dado por hecho la existencia de obstáculos que impidan su acceso a la organización internacional de defensa, lo cierto es que Turquía, miembro desde 1952, se opone a esta ampliación ya que alberga, según palabras del presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, organizaciones terroristas en su territorio en relación a los grupos kurdos radicados en ambos Estados nórdicos.

Esta negativa impediría, si el envío de un conjunto de diplomáticos suecos a Ankara para llevar a cabo conversaciones no fructifera, la unión de Finlandia y Suecia a la OTAN, tal y como refleja el artículo 10 del tratado.

Como consecuencia de estas decisiones de los gobiernos sueco y finés, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Ryabkov, aseguró que la Federación no aceptaría esta ampliación ya que la presión militar en la zona aumentará para garantizar la seguridad de sus fronteras (unos 1.300 kilómetros con Finlandia). Desde el 14 de mayo, el gobierno ruso anunció el cese de suministro de electricidad hacia Helsinki por supuestos impagos en rublos rusos, tal y como comunicó РИА Новости y Fingrid, el operador nacional finés de electricidad. A pesar de importar en su mayoría gas desde Rusia, el consumo anual de este recurso natural es solo del 5%, además de estar preparada para esta interrupción de suministro según el Comité gubernamental de preparación de emergencias finés.

La primera ministra finesa, Sanna Marin, y el presidente del país nórdico, Sauli Niinistö, durante la rueda de prensa en la que anuncian su objetivo de adherirse a la OTAN (ABC News)

Dentro de las polémicas vinculadas con el suministro de electricidad y gas a Europa, Rusia ha anunciado, a través de su empresa estatal Gazprom, el corte de los flujos gasísticos del ramal Yamal-Europa que cruza territorio polaco. Este ejercicio se encuadra dentro de las sanciones recíprocas de la Federación hacia la Unión Europea, pues la empresa EuRoPol GAZ S.A. es la propietaria de la sección polaca del ducto que fluye este recurso hasta Alemania. Por su parte, el gobierno germano declaró que, por el momento, no se necesitaría recurrir a instaurar un nivel de alerta mayor a pesar de que este corte afecta a la filial alemana de Gazprom ya que, por día, son recibidos 10 millones de metros cúbicos menos de gas.

Dentro de las sanciones que están afectando a la economía rusa, entre ellas, al sector automovilístico, es destacable la venta (el lunes 16 de mayo) de todas las acciones del Grupo Renault al gobierno de Moscú. De esta forma, la compra se ha hecho a cambio de un rublo, una transacción simbólica sabiendo que los activos de la empresa francesa en el país están en torno a los 2.195 millones de euros. Así, la marca de automóviles galo pasa a formar parte de Renault Russia, antigua Автофрамоc (Avtoframos).

Ante el cierre de la fábrica Renault, el alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, ha anunciado la reanudación en la fabricación de los automóviles Москвич (Moskvich) en la planta moscovita de Volgogradsky Prospekt. Esta marca rusa nacida en la Unión Soviética de los años 20 comenzó su producción de ‘vehículos urbanos’ basándose en modelos de otras industrias del sector como la alemana Opel o la estadounidense Ford. Su producción estuvo activa hasta el 2001, cuando se consideró que la calidad de los productos eran bajos para la nueva era.

Dos automóviles Москвич-2140 “Lux” de los años 80 (Газета.ru)

Junto a estas medidas, el gobierno ruso ha publicado un decreto el viernes 13 de mayo en el que se permite la fabricación, a partir de ese momento y hasta el 1 de febrero de 2023, de vehículos de cualquier tipo de clasificación ambiental o sin la presencia de ABS (Antiblockiersystem) o el método de ‘seguridad pasiva’ conocido como Airbag. Esta estrategia está vinculada con las dificultades a la hora de importar los compuestos eléctricos de los coches con emisiones 0 o ‘Eco’ y los relacionados con los elementos de seguridad descritos.

Semana eurovisiva: ¿Mariupol 2023?

A lo largo de la semana pasada tuvo lugar el Festival de la Canción de Eurovisión donde Ucrania, país inmiscuido en una guerra híbrida, se hizo con la victoria del mismo al ser una de las favoritas de la edición. Tras conseguir un total de 631 puntos (bajo acusaciones de fraude por parte de la ejecutiva de la UEB), el presidente del país, Volodimir Zelenskyy, anunció a través de su cuenta de Instagram el deseo de realizar el certamen de 2023 en la ciudad de Mariupol, la urbe más castigada por la contienda.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenskyy, felicitando al grupo vencedor ‘Kalush Orchestra’, además de anunciar su deseo de celebrar Eurovisión 2023 en Mariupol (Perfil oficial del presidente en Instagram)

A pesar de la ‘surrealista’ propuesta, ya que es extremadamente complejo asegurar la celebración de un festival con garantías y protección en una ciudad destruida dentro de un país en guerra, lo relevante de esa noche fueron los intentos por parte de hackers rusos de boicotear el sistema de votaciones. Según la policía italiana, el grupo ‘Killnet’ habría intentado lanzar ciberataques hacia la infraestructura virtual del certamen musical, además del sitio web del Senado italiano o el Instituto de Seguridad Pública.


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