Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa se observa Bab el Mandeb, la entrada meridional del mar Rojo y el paso hacia el canal de Suez. Estados Unidos, China, Francia, Japón e Italia mantienen instalaciones militares en el país, mientras los ataques contra buques y la guerra en Yemen elevan el riesgo al otro lado del estrecho. La seguridad de esta franja de agua afecta a las cadenas de suministro, al transporte de energía y al precio de llevar mercancías entre Asia y Europa. La geografía como poder Bab el Mandeb conecta el golfo de Adén con el mar Rojo. Quien navega desde el océano Índico hacia Suez debe atravesarlo antes de alcanzar el Mediterráneo. Yibuti ocupa su orilla africana; Yemen, la asiática. Esa posición permite al pequeño Estado del Cuerno de África ofrecer puertos, aeródromos y apoyo logístico a países con intereses muy distintos. La importancia...
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