Las tierras raras son y serán unos elementos fundamentales en la cadena de valor de todos los productos tecnológicos del futuro desde coches eléctricos, turbinas de aerogeneradores, tablets, smartphones, etc…, elementos que también pueden ser utilizados como arma geopolítica debido a que China es el país que concentra alrededor del 98 % de la producción mundial. En los últimos años se ha puesto sobre la mesa el objetivo de acabar progresivamente con la alta dependencia de los productos importados de Asia y acortar la cadena de suministros. Esta dependencia se ha hecho más evidente todavía una vez superada (por ahora) la crisis mundial provocada por el coronavirus y la tan comentada escasez de semiconductores. A lo que hay que añadir la intención de eliminar las fuentes de energía no renovables y descarbonizar la economía, una ola de políticas medioambientales está inundando a los países más desarrollados y ricos del mundo. El problema es encontrar un equilib...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



