Donald Trump acaba de asumir la presidencia de Estados Unidos, primera potencia económica mundial, de los países más poblados y grandes del mundo, y con una innegable importancia en la esfera internacional. Una de las primeras amenazas que ya ha mencionado, además de sus ambiciones territoriales como Groenlandia o Canadá, es su objetivo de que todos los países miembros de la OTAN inviertan al menos un 5 % de su PIB en Defensa. Se trata de un límite mucho más aventurado del 2 % que establecía la Alianza. Reducción del compromiso con la OTAN: Trump ha sido crítico con la OTAN en el pasado, argumentando que los miembros europeos no contribuyen lo suficiente a los costos. En su segundo mandato, podría presionar a los países miembros para que aumenten su gasto en defensa, o incluso amenazar con reducir la participación de Estados Unidos en la alianza. Enfoque en acuerdos bilaterales: En lugar de depender de la OTAN, Trump podría priorizar acuerdos de defensa bilater...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



