África ha sido tradicionalmente asociada con inestabilidad, conflictos y migraciones. El continente no atraviesa una única crisis, sino un sistema de conflictos interconectados a diferentes niveles que se extiende desde el Atlántico hasta el mar Rojo y el océano Índico. Guerras civiles, insurgencias yihadistas, rebeliones separatistas y luchas por recursos estratégicos erosionan la soberanía de numerosos Estados. Sudán representa su expresión más destructiva; el Sahel, su principal corredor de expansión; y el este del Congo, su dimensión geoeconómica más evidente. A estas guerras se suman Somalia, Etiopía, Libia, Mozambique o el Sáhara Occidental. El resultado es un continente cada vez más militarizado, fragmentado y expuesto a la rivalidad entre potencias extranjeras. LA GEOGRAFÍA DE LA FRAGILIDAD AFRICANA Las guerras africanas suelen describirse como una acumulación de crisis locales originadas por rivalidades étnicas, golpes militares o disputas territo...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



