Los bandos en conflicto son: por un lado, el ya  ex presidente del partido, Pablo Casado, y por el otro, la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La crisis se inicia el jueves 17 de febrero cuando Ayuso declara romper con la dirección del PP, acusando espionaje por parte de Casado a ella y su familia. Esto, luego que se conociera una denuncia en contra de la administración de la Comunidad de Madrid que vincula al hermano de Ayuso. Tomás Díaz Ayuso sería parte de una adjudicación con el gobierno regional de Madrid por la compra de 250 mil mascarillas por un valor de  1,5 millones de euros. Algo así como 6 euros por mascarilla.

El conflicto se ha presentado como una lucha personal entre Ayuso y Casado. En este artículo ofrezco una interpretación alternativa de los hechos. Lo que está en disputa es el proyecto político a futuro del PP, una verdadera definición estratégica por el lugar que ocupará este partido en el escenario político español. El PP gobierna la Comunidad de Madrid desde hace 27 años y se ha transformado en uno de sus bastiones electorales. Durante poco más de 30 años, junto al Partido Socialista (PSOE) dio forma al clásico bipartidismo español. Sin embargo, las consecuencias inmediatas de la crisis de la Eurozona y del movimiento de los Indignados del 15M, fueron el fin del bipartidismo, pues surge Podemos en la izquierda, y Ciudadanos (Cs) salta desde Cataluña al ámbito nacional disputando el espacio de la centroderecha al PP. 

La Figura 1 muestra los resultados de las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, las primeras sin el clásico bipartidismo. Estas elecciones fueron un terremoto para el PP que perdió un 34% de los votos respecto a los comicios anteriores. El PSOE, por su parte, perdió un 21% de los votos. El terremoto político fue tal que no permitió la investidura de Mariano Rajoy como presidente del gobierno y obligó a repetir las elecciones en  2016. Para la repetición electoral de 2016, como se observa en la Figura 2, el PP fue capaz de surfear de buena manera el desafío que representó Ciudadanos. Mejoró casi un 10% su votación, mientras Ciudadanos perdió un 10% de sus votos. Rajoy consiguió ser investido como Presidente con una mejor posición en el Congreso beneficiándose del bloqueo que provocaron los resultados de 2015. No será hasta la moción de censura de 2018, en medio de acusaciones de corrupción contra el partido, las que traerán una nueva crisis, esta vez mucho más grave, y que explica en parte la guerrilla en la que se encuentra hoy. 

Fuente: Ministerio del Interior de España

Fuente: Ministerio del Interior de España

Del proceso de la moción de censura se llega a las elecciones del 28 de abril de 2019. El liderazgo del PP está ahora en manos de Pablo Casado. Los resultados de esa elección se presentan en la Figura 3. El PP pierde un 45% de sus votos frente a una recuperación de Ciudadanos y el surgimiento de la fuerza de derecha radical, VOX. Sin embargo, al igual que en 2015, no hay acuerdo para la formación de gobierno y son necesarias unas nuevas elecciones, ahora en diciembre de 2019 para conseguir destrabar la situación parlamentaria. Como se observa en la Figura 4, la repetición electoral de 2019, le permitió al PP mejorar un poco sus resultados. Pero el gran ganador fue VOX quienes pasaron a ser la tercera fuerza del país, relegando a una posición muy minoritaria a Ciudadanos.

Fuente: Ministerio del Interior de España

Fuente: Ministerio del Interior de España

Mientras todo esto ocurre a nivel nacional, es cuando Isabel Díaz Ayuso, obtiene unos excelentes resultados en las elecciones del 4 de mayo de 2021 en la Comunidad de Madrid. El PP gana 65 escaños en la Asamblea, el doble de lo que obtuvo en 2019 cuando Ayuso se transformó en la presidenta de la capital. Con un mensaje de campaña basado principalmente en el concepto de Libertad, Ayuso consiguió darle carácter nacional a esta elección, al presentarse como la verdadera opción al gobierno de coalición PSOE-UP liderado por Pedro Sánchez. De hecho, su victoria dejó fuera de la política a Pablo Iglesias, el otrora vicepresidente de Sánchez, que dejó su cargo para competir precisamente por la Comunidad de Madrid. 

Detrás del estilo de Ayuso, hay una apuesta por derechizar al PP. Con Ciudadanos neutralizado y con VOX al alza, Ayuso cree que hay que dejar de hacer guiños al centro, pues el otro partido centrista, el PSOE hoy gobierna en alianza con la izquierda representada por UP. Frente de izquierdas que no se veía en España desde la Guerra Civil. De hecho, en este segundo periodo al mando de Madrid, Ayuso fue investida con los votos de VOX. Casado, por su parte, estaría más cercano a no derechizar en extremo al partido y evitar una alianza con VOX, pues esto les podría traer problemas al interior del Partido Popular Europeo, que es al que pertenece a nivel del Parlamento Europeo el PP y donde participa, por ejemplo, la CDU alemana que ha sido reacia a pactar con grupos de derecha radical como AfD

Sin embargo, los hechos muestran que la interna del PP está más cerca de VOX de lo que piensa Casado. Por ejemplo, una encuesta publicada en enero de este año por Simple Lógica, muestra que prácticamente 2/3 de los votantes del PP prefieren a Ayuso como líder del partido antes que a Casado. Los resultados de la encuesta mencionada se presentan en la Figura 5 y muestran que Casado no llegaría al 30% de adhesión entre los simpatizantes de su propio partido. 

Fuente: Simple Lógica

Por último, las recientes elecciones del 13 de febrero en Castilla y León fueron más que ilustrativas de la disputa estratégica que se vive en la derecha española. Esta Comunidad Autónoma ha sido gobernada durante 35 años por el PP, quienes adelantan elecciones en medio de acusaciones de corrupción contra su administración local y un quiebre con Ciudadanos. Por primera vez en más de 3 décadas, el PP no alcanza la mayoría absoluta y necesitarán de VOX para formar gobierno. Estos últimos obtuvieron un 17.6% de los votos y para volver a investir al PP exigen la vicepresidencia del gobierno para Juan García Gallardo. Ciudadanos, quienes ostentaban la vicepresidencia, obtuvo solo un 4.5% de los votos, lo que le alcanza para solo 1 escaño. Esta elección ocurrió solo 4 días antes de la ruptura Casado/Ayuso. Para concluir, y mientras se escribe este análisis, nos hemos enterado de que la directiva de Casado ha dado pie atrás en la apertura del expediente que pretendía investigar las supuestas irregularidades en la Comunidad de Madrid. El domingo 20 de febrero una multitud de adherentes del PP y de Ayuso marcharon hacia la sede del partido en la emblemática calle Génova con consignas como “Casado dimisión” y “Ayuso Presidenta 2023” en alusión a las próximas elecciones nacionales programadas en España. De seguro habrán nuevas escaramuzas en esta guerrilla interna, pero lo que parece claro, y en sintonía con las señales que está dando el electorado de derecha español, el PP habría tomado una senda de acercamiento con VOX y sectores de la derecha más conservadora, que ya no tendría vuelta atrás.


NOTA: Los planteamientos e ideas contenidas en los artículos de análisis y opinión son responsabilidad exclusiva, en cada caso, del analista, sin que necesariamente representen las ideas de GEOPOL 21