El 29 de mayo de 2022, Colombia celebra las elecciones más importantes en las últimas décadas. Por primera vez, un proyecto de izquierda, el ‘’Pacto Histórico’’, liderado por Gustavo Petro, tiene grandes posibilidades de ganar. 

No obstante, la elección no será fácil. Tanto Petro, como sus competidores directos han llevado las elecciones a los extremos, generando un clima de polarización en la sociedad colombiana. La elección se ha enmarcado entre la continuidad del uribismo, debido al apoyo que este sector le ha dado a Fico Gutierrez (ex Partido de la U) o el cambio hacia un proyecto de izquierda y nuevo en el país, comandado por el Pacto Histórico. 


¿Cómo se constituye el sistema político colombiano?

Para entender las elecciones de Colombia, se debe primero entregar los marcos generales de su sistema político. Colombia presenta un régimen presidencial. El poder ejecutivo está conformado por la Presidencia de la República y la Vicepresidencia de la República, quien tiene facultades subordinadas por el/la Presidente/a. El presidente puede ser reelecto sólo una vez, de forma consecutiva a su mandato. 

El poder legislativo está compuesto por la cámara de representantes, integrada por 172 miembros y el senado, que está compuesto por 108 miembros. Estos poseen un mandato de 4 años sin reelección consecutiva. 

A diferencia de otros países latinoamericanos, las elecciones legislativas se realizan dos meses antes de la elección del presidente. Por lo que, quien asume como presidente, conoce de antemano la composición del Congreso. Este tipo de elecciones, por lo general, tienden a favorecer al candidato presidencial del partido que obtuvo mayor cantidad de escaños. 

En el caso de su sistema de partidos, debido a la Constitución de 1991, se ha transicionado de un sistema bicameral, en el que históricamente gobernó el Partido Liberal y Partido Conservador, hacia un modelo multipartidista, que ha tendido a coaliciones políticas para gobernar. 

¿Cuál es el panorama político para las elecciones del 29M?

Para las elecciones del 29 de mayo, el ‘’antivoto’’ será determinante para ver quien sale vencedor. Colombia en la última década, ha dividido a su sistema político entre ‘’uribistas’’ y ‘’antiuribistas’’. Es decir, entre el legado de los gobiernos de Uribe y el Partido Centro Democrático, cuestionados por casos de corrupción, violación de Derechos Humanos, y las fuerzas políticas contrarias a su sector, enmarcadas principalmentre en el representante de la izquierda y el Pacto Histórico, Gustavo Petro, y el outsider y populista Rodolfo Hernández. 

Si bien el ‘’uribismo’’ ha sido arduamente criticado en el país, ha sido el sector con mayor cantidad de gobiernos en las dos últimas décadas. Su candidato actual, Fico Gutierrez, ex alcalde de Medellín, marca un 25% aproximadamente, y es candidato a pasar a segunda vuelta según las encuestas. Los análisis políticos han llegado a la conclusión que el voto de Fico contiene tanto a los uribistas como a los ‘’antipetro’’, quienes en ninguna instancia votarían por la izquierda. Esto último ayudaría a que sus números electorales mejoren el 29 de mayo. 

No obstante, Fico no la tiene fácil. Colombia viene de unos últimos años críticos al gobierno de Duque (continuidad de Uribe). Debido a diferentes causas, como las protestas del año 2019, a causa de sus políticas y cuestionamientos al pacto con las FARC, hasta su trato de la pandemia, ha hecho que el ‘’antiuribismo’’ crezca y el apoyo a este proyecto político vaya en decadencia. 

En este sentido, el candidato que ha ido al alza, con un discurso ‘’antiuribe’’’, ha sido Gustavo Petro. Quien perdió la segunda vuelta presidencial con Duque el año 2018, y actualmente se desempeña como Senador, tiene la primera posibilidad de asumir como presidente de Colombia, en un hecho histórico.  

Con un 40% de apoyo en las encuestas, aproximadamente, Petro asume un proyecto progresista de izquierda, en alianza con un amplio grupo de partidos y movimientos, incluyendo incluso a parte del Partido Liberal. 

En la imágen Gustavo Petro, junto a su candidata a vicepresidenta, Francia Marquez. (Fuente: Diario El País, España.)

Un tercer candidato, que es muy difícil que pase a segunda vuelta, pero que ha tenido un buen desempeño en las encuestas es Rodolfo Hernandez. Rodolfo Ingeniero de profesión, ex alcalde de Bucamaranga, y creador del movimiento Liga de Gobernantes. Se alza como un candidato outsider, con un discurso contestatario y populista, el cual carece de una ideología gruesa (izquierda o derecha). En las encuestas solo ha ido en subida y ha marcado un 13% de intención de voto, aproximadamente. 

El alza de Hernández, en la carrera presidencial esta última semana ha cambiado todo. A días de la elección, sus números en las encuestas lo acercan a segunda vuelta presidencial. Y, si bien siempre se pensó que Fico pasaría a segunda vuelta con Petro, en la actualidad existe un clima de incertidumbre. Tanto Fico como Hernández tienen posibilidades reales de competir con el líder del Pacto Histórico.

La candidatura de Hernández, se condice con el voto anti establishment, es decir, aquellas personas que están en contra de la política en general. El objetivo de Petro y Fico, si son ellos quienes pasen a segunda vuelta, será ganar a sus candidaturas al elector de Hernández, lo cual no es nada fácil.

En la imagen se ve un aproximado de intención de voto, en el que se toma en cuenta a las principales encuestas de Colombia. (Fuente: Diario El País, de España)

El Congreso que acompañará al vencedor

Como indican los últimos gobiernos latinoamericanos (por ejemplo Fernández en Argentina y Boric en Chile), los presidencialismos latinoamericanos se están enfrentando a una realidad política que dificulta la gobernanza: congresos multipartidistas sin mayorías.

Al poseer elección directa del ejecutivo, este no necesita representar a la mayoría del legislativo para gobernar. Por lo que, aunque se realicen pactos pre electorales, y triunfen en la elección presidencial, estos no necesariamente van a ser mayoría en el Congreso. 

La consecuencia de lo anterior es que, un Presidente sin mayoría en el Congreso, tiende a tener mayores dificultades para concretar su programa de gobierno e incluso puede caer en un constante conflicto con los representantes del legislativo, generando un proceso de ingobernabilidad. 

Si bien, no se puede predecir el éxito o fracaso de un gobierno, el caso de Colombia entrega ciertas facilidades para visualizar las facilidades o dificultades que tendrá en aplicar su programa de gobierno quien resulte vencedor. 

Como se mencionó anteriormente, en Colombia, las elecciones legislativas se realizan dos meses antes que las presidenciales, por lo que su composición y los escaños que obtuvo cada sector político ya son de público conocimiento. 

Fuente: France 24.

El Pacto Histórico se alzó como el vencedor de las elecciones, obteniendo 20 senadores y 29 diputados. El Partido Centro Democrático, quedó en quinto lugar, obteniendo solo 13 senadores y 16 diputados, disminuyendo en casi un 24% su desempeño electoral. 

Si bien, ambos sectores políticos pueden sumar aliados en el Congreso, ninguno alcanza mayoría para gobernar por sí solo. Por lo anterior, quien gane, si quiere llevar reformas políticas a cabo, deberá sentarse a dialogar y consensuar sus propuestas con otras fuerzas políticas, como ha pasado ya en otros países de la región. 

En el caso de que gane Hernández, el panorama es mucho más crítico. Su pacto, ‘’Liga Anticorrupción’’, posee sólo dos escaños en el Congreso. Esto, sumado a su discurso anti establishment y una posición polarizada ante Petro y Fico, se hace difícil creer que pueda generar alianzas para gobernar.

Conclusiones

Colombia es un país que no está ajeno a la actualidad política mundial, ni menos a la actualidad política latinoamericana. Su centro político ha perdido totalmente el poder y el Partido Liberal y Conservador no son competitivos en las elecciones presidenciales. 

El uribismo y conflicto con las FARC, ha llevado a que las elecciones de este país se polarizan en la demanda electoral, lo que no necesariamente se condice con la oferta electoral, es decir, la posición ideológica de los candidatos. Lo anterior, se puede deber a altos niveles de polarización ideológica y afectiva. 

Por lo anterior, es muy probable que se vivan altos niveles de participación electoral, ya que cuando existe polarización, la ciudadanía tiende a tener mayores motivos para ir a votar, debido a que entiende que cada voto es trascendental para que no salga electo el otro candidato. 

Candidatos a la Presidencia de Colombia Sergio Fajardo, Gustavo Petro, Rodolfo Hernández y Fico Gutiérrez. (El Independiente)

Independiente de si gana Gustavo Petro, Fico Gutierrez o Rodolfo Hernández, el gobierno deberá sí o sí moderar posiciones y negociar su programa electoral para gobernar, tal como le pasó a Gabriel Boric en Chile, candidato de la nueva izquierda chilena, quien amplió su gobierno entregando cargos y ministerios claves a la izquierda convencional. Lo anterior, debido a la composición del Congreso y falta de mayoría legislativa. 

De no concretarse la ampliación de sus coaliciones, gane quien gane, Colombia podría entrar en un proceso de inestabilidad e ingobernabilidad política, debido a la falta de apoyo que tendría la agenda del Presidente el Congreso.


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