Pocas relaciones internacionales están tan condicionadas por la historia, la geografía y la memoria como la que mantienen España y Marruecos. Durante siglos, ambos países alternaron guerras, acuerdos, ocupaciones y proyectos de expansión a ambos lados del Estrecho. España controló enclaves, administró un protectorado y gobernó territorios que hoy forman parte de Marruecos, mientras que la descolonización del Sáhara Occidental dejó una disputa todavía sin resolver. En la actualidad, comercio, migración, seguridad, Ceuta y Melilla convierten la relación en una asociación indispensable, pero profundamente asimétrica, en la que Rabat utiliza su creciente peso regional para revisar el equilibrio heredado del siglo XX. El Estrecho como frontera y espacio de poder La historia de España y Marruecos no puede explicarse como una simple relación entre dos Estados vecinos. Durante siglos, el Estrecho de Gibraltar funcionó simultáneamente como frontera política, corredor c...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



