El martes 8 de noviembre de 2022 (por ser este el primer martes del mes citado), los estadounidenses vuelven a tener una cita en las urnas dos años después de las generales de 2020. Las denominadas midterm elections – o elecciones de medio mandato – se producen a los dos años desde que un presidente accede a su mandato.

El objetivo de estas es renovar el Congreso del país compuesto por el Senado (100 representantes, 2 por Estado) y la Cámara de Representantes (435 escaños), así como proceder a la elección de los gobernadores en 36 entidades, entre ellos Vermont y New Hampshire, los únicos territorios que escogen al jefe del gobierno estatal cada dos años.

Las midterm de 2022 están marcadas por desarrollarse en un contexto en el que el electorado, en un 56% según las encuestas, está en desacuerdo con las medidas adoptadas por la administración Biden / Harris. Esta situación negativa es acrecentada por la gestión de la pandemia de la COVID-19, la inflación en relación al conflicto ruso-ucraniano, la inmigración o la cuestión en torno al aborto.

Si bien en la mayoría de los estados se proyecta una victoria de republicanos (centro del país y Alaska) o demócratas (costas este y oeste junto con Hawaii), lo cierto es que aún hay 3 regiones que se consideran como swing state o Estado pendular, es decir, aquellos que no poseen un candidato claro en las encuestas publicadas: Georgia, Pennsylvania y Nevada.