Pese a la prohibición del presidente de gobierno de Hungría de realizar la marcha del Orgullo, las calles de Budapest se llenaron de gente reclamando sus derechos. Este acto de valentía es la reacción de la población húngara hacia un gobierno que atenta constantemente contra los valores democráticos, y la respuesta de los países de la UE muestra el descontento contra un estado miembro cada vez más anti-UE. Retroceso democrático: Desde 2010, Hungría ha vivido un proceso de autocratización con reformas constitucionales, control mediático y manipulación electoral. Choques con la UE: Orbán ha desafiado reiteradamente a Bruselas, vetando presupuestos, ignorando la política común exterior y rechazando el pacto migratorio. Dificultad para su expulsión: Aunque Hungría vulnera los valores de la UE, su expulsión es prácticamente inviable debido a la exigencia de unanimidad. El pasado mes de junio, las ya existentes opiniones negativa...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



