China ha convertido la educación en un instrumento clave de su política exterior, especialmente en África. A través de becas, universidades y el Instituto Confucio, proyecta su poder blando y gana influencia estratégica, cultural y diplomática. Frente a una Europa estancada, Pekín ofrece una narrativa alternativa que fortalece sus lazos con las élites africanas y redefine el equilibrio geopolítico global. Educación como poder blando: China utiliza programas educativos y culturales para moldear percepciones y consolidar su influencia en África. Competencia con Occidente: Frente al modelo euroatlántico centrado en educación básica, China apuesta por la formación universitaria y de élites. Descolonización y estrategia geopolítica: Pekín ocupa el espacio dejado por antiguas potencias coloniales, integrando educación y diplomacia en su expansión global. La educación: Derecho humano fundamental e instrumento de poder blando La educac...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



