China ha convertido la educación en un instrumento clave de su política exterior, especialmente en África. A través de becas, universidades y el Instituto Confucio, proyecta su poder blando y gana influencia estratégica, cultural y diplomática. Frente a una Europa estancada, Pekín ofrece una narrativa alternativa que fortalece sus lazos con las élites africanas y redefine el equilibrio geopolítico global. Educación como poder blando: China utiliza programas educativos y culturales para moldear percepciones y consolidar su influencia en África. Competencia con Occidente: Frente al modelo euroatlántico centrado en educación básica, China apuesta por la formación universitaria y de élites. Descolonización y estrategia geopolítica: Pekín ocupa el espacio dejado por antiguas potencias coloniales, integrando educación y diplomacia en su expansión global. La educación: Derecho humano fundamental e instrumento de poder blando La educac...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



