Más allá de los tanques y los misiles, Rusia despliega una estrategia silenciosa y acumulativa: avanzar poco a poco, con pasos que parecen menores pero que alteran el tablero geopolítico. Esta táctica, conocida como “estrategia del salchichón”, ha puesto a prueba la cohesión y la capacidad de reacción de Occidente. La lógica de los pequeños pasos En la política internacional, no siempre ganan quienes dan golpes espectaculares. A veces, el éxito reside en avanzar con sigilo, aprovechando la pasividad del adversario. La llamada “estrategia del salchichón” responde exactamente a esa lógica: sumar ventajas de manera gradual, sin provocar un choque inmediato que desencadene una reacción masiva. Este concepto tiene raíces en la teoría estratégica. Thomas Schelling, uno de los padres de la teoría de juegos aplicada a la guerra, explicaba que las crisis internacionales suelen ser juegos de escalada controlada, donde cada movimiento prueba los límites del...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



