Más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa a gran escala, Ucrania ha transformado cientos de kilómetros de frente en una de las redes defensivas más complejas de la guerra moderna. Trincheras escalonadas, campos de minas masivos, fosos anticarro, dientes de dragón y posiciones fortificadas han conseguido frenar el impulso ofensivo ruso y convertir cada avance en una operación extremadamente costosa. La denominada “Fortaleza Ucraniana” no solo ha congelado amplios sectores del frente, sino que está redefiniendo las lecciones estratégicas del combate terrestre contemporáneo. La cruenta guerra en Ucrania demuestra que, incluso en la era de los drones y la guerra electrónica, las defensas estáticas siguen siendo decisivas. El muro defensivo que cambió la guerra Cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022, el Kremlin esperaba una campaña rápida basada en la superioridad artillera, aérea y mecanizada. Sin embargo, más...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



