La relación entre Estados Unidos y Marruecos suele presentarse como una de las más antiguas de la diplomacia estadounidense. El sultanato saadí reconoció la independencia de Estados Unidos en el siglo XVIII y el Tratado de Paz y Amistad de 1786 constituye uno de los acuerdos internacionales más antiguos todavía vigentes para Washington. Sin embargo, la relevancia actual de Marruecos no procede de esta continuidad histórica, sino de su posición geográfica y de su utilidad estratégica. El país controla la fachada meridional del estrecho de Gibraltar, dispone de una extensa costa atlántica, se proyecta hacia el Sahel y mantiene crecientes vínculos económicos y diplomáticos con África occidental. Para Estados Unidos, Marruecos representa un socio estable en una región marcada por la crisis de Argelia y Marruecos, la expansión de las organizaciones yihadistas en el Sahel, la presencia rusa en África y el aumento de la influencia económica china. Rabat, por su parte, ha c...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



