La teoría del "Gran Marruecos" no debería tratarse como un fósil ideológico de los años cincuenta. Su legado sigue proyectándose sobre la política territorial marroquí y explica por qué Ceuta y Melilla continúan siendo objeto de reivindicación, en un momento en que altos cargos del Gobierno de Rabat han vuelto a formularla en público y al máximo nivel institucional. Marruecos lleva décadas construyendo una política de presión sobre los territorios españoles del norte de África que no descansa en la fuerza militar, sino en la combinación de tres palancas: el control del flujo migratorio, la gestión discrecional de la frontera y una acción diplomática sostenida en el tiempo. Lo ocurrido en Ceuta el pasado julio demuestra hasta qué punto un perímetro fronterizo puede convertirse en cuestión de horas en un instrumento de presión política, y sitúa a España ante un escenario en el que la ambigüedad ha dejado de ser una opción barata. Lo analizamos con el activi...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



