Las fronteras de Oriente Medio no fueron trazadas de una sola vez ni obedecieron exclusivamente al acuerdo Sykes-Picot. Surgieron de un proceso en el que confluyeron la desintegración del Imperio otomano, las ambiciones de Francia y Reino Unido, el reparto de recursos estratégicos, la protección de rutas imperiales y los proyectos políticos de las élites locales. Entre 1916 y 1932 se constituyeron Siria, Líbano, Irak, Transjordania y Palestina bajo fórmulas territoriales que rara vez coincidían con las identidades de sus habitantes. Aquellas delimitaciones no hicieron inevitables los conflictos posteriores, pero crearon Estados frágiles, minorías inseguras y disputas territoriales que atravesaron todo el siglo XX. El final de un imperio y el nacimiento de un nuevo orden Antes de la Primera Guerra Mundial, buena parte del territorio que actualmente ocupan Siria, Líbano, Israel, Palestina, Jordania, Irak y parte de la península arábiga pertenecía al Imperio otomano. Sin e...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



