Europa se encuentra ante una encrucijada histórica. Lo que comenzó como una invasión relámpago por parte de Rusia se ha transformado en un conflicto de desgaste que redefine las fronteras morales, estratégicas y energéticas del continente. Ucrania resiste con una determinación que ha sorprendido al mundo; Rusia se aferra a su lógica imperial; y Occidente, atrapado entre la solidaridad y la fatiga, se pregunta cómo terminará una guerra que ya ha desbordado los límites de la geografía. La historia ofrece espejos imperfectos pero útiles. En ellos, tal vez, se refleje el futuro posible de esta guerra. La historia como mapa del porvenir Los conflictos modernos rara vez acaban de forma nítida. No suelen resolverse con una victoria absoluta ni con una rendición formal, sino que se disuelven en armisticios, ocupaciones o equilibrios precarios. En el siglo XX, la manera en que concluyeron guerras de naturaleza ideológica y territorial ofrece una serie de patrones que...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



