Los servicios de inteligencia marroquíes constituyen uno de los instrumentos más eficaces de la política exterior de Rabat. Su capacidad combina inteligencia humana, vigilancia digital, cooperación antiterrorista, control de la diáspora y construcción de redes de influencia. España ocupa una posición prioritaria por su proximidad geográfica, su presencia en Ceuta y Melilla, su papel en el Sáhara Occidental y su capacidad para condicionar las relaciones de Marruecos con la Unión Europea. La cooperación bilateral ha evitado atentados y desarticulado redes criminales, pero también genera dependencias y vulnerabilidades. Para España, Marruecos es simultáneamente un socio indispensable y un activo competidor estratégico. El aparato de inteligencia al servicio del trono Los servicios secretos de Marruecos no pueden entenderse como instituciones exclusivamente dedicadas a obtener información o prevenir amenazas. Forman parte del sistema de poder articulado alrededor de la m...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



