Los servicios de inteligencia marroquíes constituyen uno de los instrumentos más eficaces de la política exterior de Rabat. Su capacidad combina inteligencia humana, vigilancia digital, cooperación antiterrorista, control de la diáspora y construcción de redes de influencia. España ocupa una posición prioritaria por su proximidad geográfica, su presencia en Ceuta y Melilla, su papel en el Sáhara Occidental y su capacidad para condicionar las relaciones de Marruecos con la Unión Europea. La cooperación bilateral ha evitado atentados y desarticulado redes criminales, pero también genera dependencias y vulnerabilidades. Para España, Marruecos es simultáneamente un socio indispensable y un activo competidor estratégico. El aparato de inteligencia al servicio del trono Los servicios secretos de Marruecos no pueden entenderse como instituciones exclusivamente dedicadas a obtener información o prevenir amenazas. Forman parte del sistema de poder articulado alrededor de la m...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



