Desde hace años, potencias del Golfo como Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos han intensificado su presencia en el continente africano, no solo como proveedores de armamento a diversos gobiernos y actores locales, sino también como actores diplomáticos que se presentan como mediadores en conflictos cada vez más complejos. Desde Sudán hasta el Sahel, pasando por el Cuerno de África, su implicación ha sido creciente y estratégica. Pero esta participación plantea interrogantes cruciales: ¿Qué motiva realmente a estos Estados del Golfo a involucrarse en la seguridad y la diplomacia africanas? ¿Es un compromiso genuino con la estabilización del continente, una búsqueda de influencia geopolítica, o simplemente una forma de extender su poder económico a través del comercio de armas y la financiación de alianzas? Para entender el trasfondo de esta dinámica y analizar si se trata de una apuesta por la paz o por intereses materiales y estratégicos, hablamos c...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



