La Península Ibérica ha dejado de ser únicamente el extremo occidental del continente europeo para convertirse en uno de los espacios geoestratégicos más relevantes del Mediterráneo y el Atlántico. Su posición geográfica, sus infraestructuras energéticas, sus corredores logísticos, sus recursos minerales, su creciente ecosistema tecnológico y su papel como frontera meridional de la Unión Europea configuran un escenario donde convergen intereses económicos, militares y políticos de alcance global. En este mapa sintetizamos los principales factores que explican esa nueva centralidad estratégica, mostrando cómo España y Portugal se han convertido en un nodo fundamental de la competencia geopolítica del siglo XXI. La Península Ibérica, un espacio estratégico entre el Atlántico y el Mediterráneo Durante buena parte de la historia contemporánea, la Península Ibérica fue percibida como una periferia de Europa. Sin embargo, la transformación del ...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



