Encajado entre India y China, Nepal ha convertido una geografía aparentemente asfixiante en un instrumento de negociación. Su transformación desde una monarquía centralizada hasta una república federal estuvo marcada por una guerra civil, el ascenso del maoísmo, una traumática transición constitucional y una persistente inestabilidad gubernamental. En el exterior, Katmandú intenta reducir su dependencia estructural de India sin caer bajo la influencia estratégica de China. La hidroelectricidad, las infraestructuras transhimalayas y su posición entre el Tíbet y la llanura indogangética le ofrecen nuevas oportunidades. Nepal no puede elegir entre sus vecinos: su supervivencia depende de obtener ventajas de ambos sin alinearse plenamente con ninguno. Un país pequeño en un espacio estratégico desproporcionado La geografía constituye el principal condicionante de la historia contemporánea de Nepal. Sin salida al mar y extendido entre la meseta tibetana y la llanura del...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



