La reciente subida de precios del gas natural en enero de 2022 ha desatado un estallido de protestas que se han extendido por todo Kazajistán, que pasa por una difícil situación económica agravada por la pandemia del Covid-19.

Las manifestaciones, pacíficas en su inicio, han sido reprimidas con dureza y han terminado en enfrentamientos armados con las fuerzas de seguridad y el asalto a edificios gubernamentales. Este gran país de Asia Central es uno de los principales aliados de Moscú y forma parte de la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC), una alianza militar formada por Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Armenia. Tras la petición de apoyo militar por parte del presidente kazajo, Kassym-Jomart Tokayev, la OTSC ha enviado sus tropas a Kazajistán para poner fin a los disturbios.