La invasión de Ucrania podría no ser el último...

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La invasión de Ucrania podría no ser el último...
La invasión rusa de Ucrania en 2022 no solo desencadenó la mayor crisis de seguridad en Europa desde la Guerra Fría, sino que aceleró una profunda transformación del equilibrio geopolítico euroasiático. Bajo la presión de las sanciones occidentales, Moscú y Teherán han convertido una relación históricamente pragmática en una asociación estratégica que trasciende la cooperación militar para abarcar la diplomacia, la energía, el comercio y las infraestructuras logísticas. En este mapa analizamos cómo ambos países buscan construir un espacio económico y político alternativo al orden liderado por Occidente, apoyándose en corredores comerciales, redes energéticas y una creciente convergencia de intereses que está redefiniendo la geopolítica de Eurasia.
Durante siglos, Rusia e

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Mientras la atención internacional continúa centrada en Ucrania, otra competición geopolítica avanza de forma mucho más silenciosa en el sudeste de Europa. Serbia, país candidato a ingresar en la Unión Europea, se ha convertido en el principal escenario donde convergen la creciente influencia económica de China y el peso político, energético y diplomático de Rusia. Ambas potencias han encontrado en Belgrado un socio estratégico desde el que proyectar sus intereses en los Balcanes, planteando nuevos interrogantes sobre el futuro de la ampliación europea. Una doble influencia que puede condicionar la autonomía estratégica de Serbia y complicar su integración plena en el proyecto político, económico y de seguridad de la Unión Europea.
La historia de los Balcanes ha estado marcada por una constante que parece repetirse con cada cambio de época:

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La salida de Viktor Orbán del centro del poder político europeo no solo tiene claras consecuencias políticas internas para Hungría o para el equilibrio institucional dentro de la Unión Europea. También provoca ya un cambio relevante en la dinámica geopolítica de los Balcanes, una región donde Budapest ha desempeñado durante años un papel mucho más importante de lo que a menudo se percibe desde Bruselas o desde las grandes capitales occidentales.
Durante más de una década y media, la relación entre Hungría y Serbia se ha consolidado como una de las alianzas políticas más sólidas del sudeste europeo. Orbán y Aleksandar Vučić desarrollaron una cooperación basada tanto en afinidades ideológicas como en intereses estratégicos compartidos, especialmente en ámbitos como la política migratoria, la seguridad energética o la defensa de una visión más soberan

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El 25 de abril de 2026 una ofensiva militar en...
Durante más de una década, la Unión Europea ha convivido con una anomalía estratégica de difícil encaje: un Estado miembro que, sin abandonar formalmente el proyecto comunitario, operaba como un vector de disrupción interna alineado, en determinados ámbitos, con los intereses de una potencia revisionista como Rusia. La Hungría de Viktor Orbán no fue únicamente un caso de euroescepticismo político, sino un nodo funcional a través del cual Moscú encontró margen de influencia indirecta en la toma de decisiones europeas. La derrota electoral de Orbán, tras más de quince años en el poder, obliga a revisar el alcance de esa influencia y las implicaciones de su eventual desmantelamiento.
El modelo de “democracia iliberal” impulsado por Orbán desde 2010 generó las condiciones estructurale

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Más allá de los célebres canales de Panamá y...
El Ártico ha dejado de ser un territorio remoto o una frontera olvidada para convertirse en uno de los escenarios más sensibles de la rivalidad geopolítica global. El deshielo progresivo, impulsado por el cambio climático, ha abierto la puerta a nuevas rutas marítimas y a un acceso más directo a enormes recursos energéticos, atrayendo la atención de múltiples actores. Mientras otros países debaten marcos legales y cooperación internacional, Rusia ha optado por imponer hechos consumados. Moscú ha decidido jugar con ventaja y hacerlo desde el primer momento, desplegando una herramienta que ningún otro Estado posee en la misma escala: la mayor flota de rompehielos nucleares del mundo.
Estos gigantes de acero no se limitan a partir el hielo. Reescriben las reglas del acceso, abren rutas comerciales bajo condiciones impuestas por Moscú y convierten una superioridad técnica en poder político y estratégico. Gracias a ellos, Rusia puede escoltar buq

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Hay momentos en los que nos vemos obligados a revisar no sólo las categorías de interpretación, sino también nuestras propias certezas. El panorama internacional actual es uno de esos momentos. No porque el mundo sea hoy más violento que en otras etapas históricas, sino porque las reglas implícitas que durante décadas sirvieron para anticipar comportamientos, gestionar riesgos y ordenar expectativas han perdido buena parte de su vigencia. La sensación dominante no es tanto la de caos, sino la de transición prolongada hacia algo que aún no sabemos nombrar con precisión.
Durante años, muchos dimos por hecho que el sistema internacional avanzaba, con fricciones, hacia una mayor estabilidad estructural. Creímos que la interdependencia económica actuaría como un freno racional al conflicto, que las instituciones multilaterales, aun imperfectas, serían capaces de amortiguar l

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La República Bolivariana de Venezuela ha sido durante décadas un punto clave en la geopolítica hemisférica americana. Bajo Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro —ahora reemplazado por Delcy Rodríguez tras la reciente operación estadounidense— Caracas ha fortalecido alianzas cruciales con Cuba, China y Rusia, países que han extendido su influencia económica, militar y de inteligencia dentro del país petrolero.
Este entramado de relaciones e influencias no solo contraviene los intereses estratégicos de Estados Unidos en su propio “patio trasero”, sino que también representa un riesgo creciente en términos de acceso a recursos naturales, capacidades de defensa y operaciones de inteligencia de potencias rivales en suelo latinoamericano.

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Situada entre dos gigantes geopolíticos, Rusia y China, Mongolia ha construido desde su independencia una identidad internacional marcada por el equilibrio, la prudencia estratégica y la búsqueda de autonomía.
Es fundamental conocer los factores clave que determinan su posición en el sistema internacional: su política exterior de “tercer vecino”, su economía dependiente de los recursos naturales, su evolución política democrática, las limitaciones y funciones de su ejército, así como las influencias externas que condicionan su margen de maniobra.
Mongolia emerge como un caso singular de Estado pequeño que gestiona su soberanía en un entorno geopolítico altamente sensible.

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La guerra en Ucrania no se libra solo en las trincheras ni en los cielos disputados del frente. Existe un escenario paralelo, menos visible pero igual de decisivo, donde actúan las fuerzas especiales ucranianas. Estas unidades, formadas en la presión constante de un conflicto existencial, combinan inteligencia, tecnología y precisión quirúrgica para compensar la superioridad numérica del adversario. Desde misiones de sabotaje en territorio ocupado hasta operaciones de largo alcance en el mar Negro, su influencia estratégica ha redefinido el modo en que Ucrania resiste y golpea.
La invasión rusa de 2022 situó a Ucrania en el centro de la atención mundial, pero gran parte del esfuerzo que sostiene la resistencia del país se desarrolla lejos de los grandes titulares. Mientras las tropas convencionales combaten en trincheras y ciudades devastadas, existe una guerra paralela, silenciosa y sofisticada, protagonizada por las fuerzas

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En menos de una década, Polonia ha pasado de ser un “punto vulnerable” a perfilarse como la principal potencia terrestre europea. Todo ello gracias a que el país destina entre el 4,5 % y el 4,7 % de su PIB a defensa, la cifra más alta de toda la OTAN, y ejecuta una modernización militar sin precedentes: carros de combate de última generación, sistemas avanzados de defensa aérea y un aumento masivo de efectivos. Todo ello ocurre mientras crecen las amenazas procedentes de Rusia y Bielorrusia, junto con actos de sabotaje e injerencia atribuidos a Moscú dentro del territorio polaco, como se ha visto recientemente mediante drones y grupos saboteadores en vías férreas. El resultado es un nuevo equilibrio de poder en la OTAN y la UE, con Varsovia en el centro de la seguridad del flanco oriental.

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En un momento histórico marcado por tensiones geopolíticas crecientes, Europa se enfrenta a una pregunta decisiva: ¿está preparada para defenderse unida y de manera coordinada? Mientras algunos países avanzan en la modernización de sus ejércitos, surge con fuerza la idea de crear una fuerza reservista paneuropea, un cuerpo militar de ciudadanos entrenados y listos para actuar bajo una estructura común. Inspirada en varios de los modelos de reserva ya existentes en Europa, esta propuesta promete elevar la capacidad defensiva del continente, pero también despierta dudas sobre la soberanía, la financiación y la coordinación estratégica.
¿Es Europa capaz de dar este paso histórico?
La idea de una fuerza militar reservista conjunta de la Unión Europea ha ganado relevancia en los últimos años, especialmente ante el contexto geopolítico cambiante

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La imagen recorrió el mundo: Vladimir Putin, Xi Jinping y Kim Jong-un en una misma fotografía, juntos, sonriendo, enviando un mensaje inequívoco. Donald Trump la calificó de “conspiración” contra Estados Unidos. En realidad, más que una conspiración es el resultado de una estrategia mal calculada por Washington: una política exterior que empujó a tres potencias a superar viejas rencillas para articular un frente común.
Detrás de esa foto no hay solo simbolismo: hay una advertencia. Una Tercera Guerra Mundial ya no parece imposible, y aunque nadie la desee, la preparación de las potencias para ella es la única garantía de que pueda evitarse.
Reconfiguración del bloque euroasiático: Rusia, China y Corea del Norte han formado un nuev

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Europa se encuentra ante una encrucijada histórica. Lo que comenzó como una invasión relámpago por parte de Rusia se ha transformado en un conflicto de desgaste que redefine las fronteras morales, estratégicas y energéticas del continente. Ucrania resiste con una determinación que ha sorprendido al mundo; Rusia se aferra a su lógica imperial; y Occidente, atrapado entre la solidaridad y la fatiga, se pregunta cómo terminará una guerra que ya ha desbordado los límites de la geografía. La historia ofrece espejos imperfectos pero útiles. En ellos, tal vez, se refleje el futuro posible de esta guerra.
Los conflictos modernos rara vez ac

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En el frente oriental de Ucrania, la ciudad de Pokrovsk se erige como un punto crucial cuyo destino puede inclinar la balanza del conflicto. Más allá de ser una localidad en riesgo, este nodo logístico controla rutas vitales por carreteras y ferrocarril que alimentan la resistencia ucraniana. Mientras las fuerzas rusas concentran sus esfuerzos para derribar esta línea de suministro, la capacidad de Ucrania para mantenerse en pie depende en gran medida de mantener a Pokrovsk bajo su control.
Ubicada en el corazón del óblast de Donetsk, Pokrovsk no se define únicamente por su tamaño o población, sino por su condición como nodo de comunicaciones y abastecimiento esencial para las fuerzas ucranianas. Allí con

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La guerra civil de Sudán, iniciada en 2023, enfrenta a las Fuerzas Armadas del general Al-Burhan contra las milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido dirigidas por Hemedti. Detrás de ambos se despliega una compleja red de grupos armados, intereses regionales y apoyos internacionales. Desde Jartum hasta Darfur, el control del territorio define una lucha por el poder que amenaza con fragmentar definitivamente el Estado sudanés.
La guerra civil que devasta Sudán y que ha ocupado importantes titulares en prensa españ

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Seventy years after Austria’s liberation in 1955, the nation must confront an uncomfortable truth: is it still truly free, or trapped by the Soviet-imposed neutrality that endures today? As Europe stands with Ukraine, Austria hides behind outdated neutrality while maintaining troubling ties to Russian influence — raising the question of whether the country’s independence is once again under silent occupation.
On this 26th of October, we Austrians celebrate the day our nation became free again in 1955. “Österreich ist frei!” — those words marked the end of foreign occupation and the rebirth of our sovereignty. Yet seventy years later, we must ask with honesty and courage: are we truly free today — or still bound by the Soviet chains that shaped our so-called neutrality?
1955: Freedom Regained — but Conditioned by Stalin
When Austria signed the State Treaty in May 1955, we achieved what many believed impossible — the withdraw

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Bielorrusia, gobernada por Alexander Lukashenko, afirma haber adquirido cabezas nucleares, intensificando las tensiones en Europa. Aliado cercano de Rusia, el país permite maniobras militares y ataques contra Ucrania desde su territorio. Su estratégica ubicación y dependencia de Moscú convierten este anuncio en una amenaza directa para la seguridad europea y mundial.
Recientemente el autócrata y autoritario presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha declarado en una conferencia con periodistas, que su país ha adquirido cabezas nucleares, unas cuantas docenas. Nada menos.
Aunque algunos especialistas puedan considerar esta afirmación como una fanfarronería dictatorial, la realidad es que Bielorrusia, con su presidente Lukashenko a la cabeza desde hace más de 30 años, es un fiel aliado de Moscú, permitiendo a las tropas rusas lanzar ataques desde su territorio hacia territorio ucraniano, así como realizar maniobras militares

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Austria, long defined by its neutrality, now...
La retirada europea en el Sahel debido a la falta de resultados y el avance ruso mediante el África Korps. Bruselas ofrece desarrollo y prosperidad que no llega; mientras Moscú vende armas y legitimidad política a cambio de recursos estratégicos.
1. Competencia por la influencia política y militar tras la retirada occidental
Con la retirada de fuerzas francesas y europeas (especialmente de Mali), Rusia ha llenado el vacío mediante acuerdos militares con gobiernos locales e incluso con la presencia del Grupo Wagner. La UE busca mantener su influencia mediante misiones civiles, diplomáticas y programas de desarrollo, pero su posición se ve debilitada.
2. Modelos de gobernanza enfrentados: democracia vs autoritarismo

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Más allá de los tanques y los misiles, Rusia despliega una estrategia silenciosa y acumulativa: avanzar poco a poco, con pasos que parecen menores pero que alteran el tablero geopolítico. Esta táctica, conocida como “estrategia del salchichón”, ha puesto a prueba la cohesión y la capacidad de reacción de Occidente.
En la política internacional, no siempre ganan quienes dan golpes espectaculares. A veces, el éxito reside en avanzar con sigilo, aprovechando la pasividad del adversario. La llamada “estrategia del salchichón” responde exactamente a esa lógica: sumar ventajas de manera gradual, sin provocar un choque inmediato que desencadene una reacción masiva.

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Kaliningrado, enclave ruso en pleno territorio de la Unión Europea, simboliza un dilema geopolítico. Antiguo Königsberg, perteneció a potencias europeas hoy integradas en la OTAN. Con bases militares y misiles estratégicos, es un punto neurálgico de poder y tensión. ¿Debe Europa tolerar este caballo de Troya en su propio territorio?
El mapa de Europa guarda cicatrices históricas que se transforman en fracturas geopolíticas contemporáneas. Una de las más notorias es Kaliningrado, el antiguo Königsberg, fundado en el siglo XIII por la Orden Teutónica, más tarde corazón de Prusia y cuna intelectual de Immanuel Kant.

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El acuerdo de Washington crea el corredor TRIPP, gestionado por EE.UU., para conectar Azerbaiyán y Najicheván a través de Armenia. Este proyecto redefine el equilibrio geopolítico del Cáucaso Sur, reduce la influencia rusa y busca impulsar comercio, cooperación e integración regional, aunque enfrenta retos de seguridad y reformas constitucionales armenias.
Desde la Segunda Guerra del Karabaj y el proceso de paz abierto en su estela, el Corredor de Zangezur ha emergido como factor clave en la reconfiguración del equilibrio geopolítico del Cáucaso Sur. El acuerdo de alto el fuego de 2020 incluyó la cláusula de un corredor terrestre entre el territorio azerbaiyano y el exclave de Najicheván a través de la provincia armenia de Syunik, con presencia de fuerzas rusas garantizando su operatividad. Sin embargo, el estancamiento diplomático y las reticencias bilaterales impidieron su realizaci

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La cumbre de la OTAN de junio de 2025 ha encendido las alarmas: Europa ya no puede seguir posponiendo su propia defensa. Con Estados Unidos redirigiendo su poder militar hacia Asia-Pacífico y la guerra en Ucrania, la Unión se ve forzada a reaccionar ante un entorno cada vez más inestable, con amenazas que van desde la agresión rusa hasta la presión tecnológica y geopolítica de China. Sin una estrategia común y con una industria fragmentada, Europa sigue dependiendo de Washington y de la OTAN para garantizar su seguridad. Es hora de convertir la retórica de la autonomía estratégica en acción real: cooperar, invertir y construir una defensa europea sostenible a largo plazo.
La cumbre de la OTAN celebrada en junio de 2025 ha marcado un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad europea. La crecie

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