En el siglo XXI, la guerra silenciosa se libra en el ciberespacio pero con claras repercusiones en la vida física diaria como podrían ser ataques dirigidos que afecten a la infraestructura eléctrica de un país. Los ciberataques no son solo amenazas tecnológicas, sino herramientas geopolíticas empleadas para desestabilizar gobiernos y economías. Rusia, con su estrategia híbrida, lidera un escenario donde espionaje, sabotaje y desinformación son armas cotidianas. Ideas clave: Ciberataques estratégicos: Desde Estonia hasta SolarWinds, el impacto geopolítico de los ciberataques marca la agenda internacional. Rusia como actor clave: Utiliza proxies cibernéticos para golpear infraestructuras críticas y manipular el relato público. Desafíos de futuro: La defensa del ciberespacio exige nuevas políticas de cooperación internacional, resiliencia y ciberdisuasión activa. El nuevo campo de batalla está bajo nuestros pies En una era hip...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



