El segundo mandato de Donald Trump se suele enfocar como una amenaza para el proyecto europeo. La retórica hostil de Washington, su errática política arancelaria, el cuestionamiento de la seguridad colectiva en Europa y el apoyo explícito a fuerzas euroescépticas han generado una reacción en las capitales de los Estados miembros. Sin embargo, otra lectura más estratégica arroja una conclusión diferente: Trump 2.0 puede ser un poderoso acelerador exógeno para la integración europea. La cuestión no es si la Unión Europea debe reaccionar, sino si aprovecha el momentum político para transformar y adaptar su arquitectura interna al nuevo contexto multipolar. Trump como acelerador de la integración: El segundo mandato de Donald Trump, caracterizado por su hostilidad y su estrategia de división bilateral, está actuando paradójicamente como un catalizador que empuja a los Estados miembros de la Unión Europea a unirse y ceder soberanía en materia de defensa. Especial...
ARGELIA EN NÍGER: DEL APOYO AÉREO A LA PROYECCIÓN MILITAR EXTERIOR
Argelia ha autorizado el envío de unidades militares a Níger para proteger intereses económicos y energéticos compartidos, a petición de las autoridades nigerinas. La decisión,...



