El anuncio de Donald Trump sobre un supuesto acuerdo con Coca-Cola para sustituir el jarabe de maíz por azúcar de caña en Estados Unidos reabrió un debate que va mucho más allá de una bebida. La propuesta pone en evidencia las tensiones entre salud pública, política agrícola y proteccionismo económico que caracterizan al sector azucarero estadounidense. Detrás del gesto presidencial se encuentra una compleja red de intereses que incluye subsidios federales, barreras comerciales y el poder de influyentes productores de azúcar como la familia Fanjul en Florida. Más que un simple capricho del presidente, el episodio ilustra cómo el azúcar se ha convertido en un campo de batalla político y económico. El anuncio de Trump A través de Truth Social, Donald Trump comunicó el acuerdo con Coca-Cola. (@realDonaldTrump) El 16 de julio, Donald Trump - Presidente de Estados Unidos - a tr...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



