Durante los últimos diez años, los Estados Unidos han concentrado su política exterior en la región del Indo-Pacífico para tener una mayor influencia y salvaguardar sus intereses en la región, frente a una incipiente República Popular de China. Unos intereses que se vieron resguardados tras el acuerdo alcanzado entre la Administración Biden y los gobiernos de Gran Bretaña y Australia, en el que este último podía adquirir submarinos nucleares. Un trato que disgustó tanto a adversarios como aliados de EEUU, en especial a Francia. EL ORIGEN DEL ACUERDO Las implicaciones estadounidenses en esta región comenzaron a aumentar, luego de que el entonces presidente Obama impulsará su política ``Pivot to the Pacific´´, para que EEUU reforzará sus relaciones bilaterales con sus aliados convencionales y crear una nueva red de alianzas en el Sudeste Asiático para poder ``equilibrar la balanza’’ frente a actores regionales emergentes como es el caso de China...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



