La campaña desarrollada por los hutíes contra el tráfico marítimo en el mar Rojo ha transformado un conflicto regional en un problema de alcance global. Lo que inicialmente parecía una extensión de la guerra civil yemení ha terminado convirtiéndose en un instrumento de presión geopolítica capaz de alterar las principales cadenas internacionales de suministro. Gracias al apoyo militar, tecnológico y doctrinal de Irán, el movimiento Ansar Allah ha adquirido unas capacidades que exceden ampliamente las de una insurgencia convencional, proyectando su influencia sobre uno de los corredores marítimos más importantes del planeta. Comprender esta amenaza exige analizar simultáneamente la geografía, la estrategia naval, la guerra híbrida y la competencia regional entre Teherán y Occidente. De insurgencia local a pieza clave de la estrategia regional iraní La evolución del movimiento hutí constituye uno de los ejemplos más significativos de cómo un actor insurg...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



