En poco tiempo Ecuador ha pasado a convertirse en un país clave dentro del tráfico de cocaína y ha sido considerado el tercer país con mayor incautación de droga. Los actores dentro de este conflicto van más allá de lo nacional, llegando incluso a generarse luchas carcelarias que parecen no tener un fin. 


La República del Ecuador, un pequeño país situado en América del Sur que limita al Norte con Colombia y al sur con Perú, ha pasado en tan solo 10 años de ser un país de tránsito a convertirse en un centro de producción y distribución de sustancias ilícitas que se “exportan” principalmente a los puertos de Amberes en Bélgica y Rotterdam en Países Bajos así como varias terminales marítimas en España.

Este cambio de paradigma no solo ha convertido a Ecuador en el tercer país del mundo con más decomisos de cocaína (6,5%) sino que también ha elevado en gran proporción la violencia que se vive dentro del territorio, con especial magnitud en los centros carcelarios, en donde la peor masacre se vivió en septiembre de 2021 cuyo saldo fue 118 fallecidos y cerca de 80 heridos, todos presos.

¿Pero, cuáles han sido los motivos que han llevado a Ecuador hasta este punto? 

ENTENDIENDO LAS CAUSAS

Se cree que tres han sido los factores principales que han ocasionado que el tráfico de droga esté más presente que nunca en el país del sur. 

En primer lugar se encuentra la “transfronterización” de los cultivos ilícitos de droga. Las acciones gubernamentales que ha implementado Colombia como la fumigación de los campos ha derivado en que muchos de éstos lugares de producción sean trasladados hacia otros territorios de países cercanos como Venezuela, Ecuador y Brasil. A pesar de esta movilización de “factores”, se considera que en Ecuador no existen cultivos per se; no obstante, sí laboratorios de procesamiento. 

El proceso indica que en Colombia tiende a cultivarse y macerarse la droga, paso seguido se envía a Ecuador para su procesamiento y traslado a centros de acopio para finalmente colocarlos en plataformas internacionales para la distribución al exterior. 

Según estadísticas de la policía de Ecuador, de las 450 toneladas aproximadas que se producen al año en Nariño y Putumayo, ciudades colombianas limítrofes con Ecuador, el 50% ingresa por la frontera ecuatoriana para su posterior distribución. 

En segundo lugar, el cese de la cooperación internacional ha motivado que cárteles y grupos delincuenciales se vean atraídos al país. El cierre de la base militar estadounidense de Manta en donde se rastreaban aeronaves usadas por grupos narcotraficantes ha supuesto una gran penetración del crimen transnacional. Este cierre obedeció a la promesa del ex mandatario Rafael Correa quien consideraba que la base militar violaba la soberanía del Ecuador. 

Zonas Claves del narcotráfico en Ecuador. Fuente: BBC Mundo

Ante este hecho según la Insight Crime “la cooperación antinarcóticos con los países de oferta y demanda entre los que se encuentra Ecuador se redujo al mínimo” 

Por el contrario, el nuevo mandatario Guillermo Lasso muestra deseos de retomar lazos de cooperación con el país del Norte mediante el sonado Plan Ecuador

Como tercer punto se piensa que los efectos colaterales del Acuerdo de Paz en Colombia también han generado un fuerte impacto. 

El mencionado acuerdo fue firmado en septiembre de 2016 y supuso el fin de un conflicto de más de 50 años entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Estado colombiano. Entre los principales puntos debatidos se encuentran el cultivo de la droga para uso ilícito, la producción, consumo y narcotráfico que son indispensables abordarlos para lograr la paz que tanto anhelaba el Estado colombiano. 

Aunque el Acuerdo sonaba prometedor, las fallas empezaron a ser notorias, muchos de los agricultores no han abandonado la producción de sustancias ilícitas y aún continúan con su modelo de negocio. 

A pesar de ello, el Acuerdo sí generó cambios estructurales en el tráfico de droga controlado por las FARC. Se crearon muchos grupos disidentes y empezó una proliferación de nuevos actores incluidos cárteles mexicanos como el de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La masiva participación de estos grupos delictivos enseguida empezó a expandirse hacia Ecuador lo que ocasionó que los niveles de violencia superasen números jamás antes vistos. De hecho la tasa de muertes, que es el indicador usado por la Oficina de las Naciones Unidas sobre el Crimen Organizado (UNODC), muestra que en 2021 Ecuador tuvo una tasa de muertes de 14,06 (14 muertes por cada 100.000 habitantes) convirtiéndola en una de las más altas del mundo. 

 

Tráfico de droga y sus rutas en Ecuador. Fuente: InSight Crime

CONOCIENDO A LOS ACTORES

La presencia de droga, específicamente cocaína, significa más circulación de dinero en efectivo y más armas para las pandillas. Para entender quiénes son los principales involucrados en este tema es necesario identificar a una de las pandillas más peligrosas y grandes del Ecuador: “Los Choneros”; esta banda reclutaba miembros desde las celdas carcelarias y para 2021 contaban con 12.000 miembros dentro y fuera de las prisiones. Sus actividades no solo involucran droga sino además asesinatos por contratos, extorsión, tráfico de armas, entre otras.  

Miembros de la banda Los Choneros detenidos en la Operación Cazador. Fuente: El Universo

Para mayor control logístico, la banda pasó a dividirse en los “Chone Killers” que controlan la zona de Guayaquil y alrededores y los “Tiguerones” ubicados al norte en Esmeraldas, esta forma de “organización” permitía que los cárteles puedan trasladar la cocaína desde la frontera colombiana hasta Guayaquil en tan solo 6 horas. Todo esto atrajo a los cárteles mexicanos mencionados anteriormente como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación

La muerte de José Luis Zambrano, líder de Los Choneros, en diciembre de 2020 supuso que la organización empezase a fragmentarse y con ello las disputas por el control fuesen cada vez más intensas. 

TERROR EN LAS CÁRCELES

Entre 2021 y 2022 al menos 373 personas presas han muerto en las ocho masacres carcelarias que ha vivido el Ecuador, sin encontrar hasta el momento un responsable directo. 

Dos meses después de la muerte de Zambrano, el 23 de febrero de 2021 tuvo lugar la primera masacre dentro de las cuatro cárceles: la regional del Guayas, la Penitenciaría  del Litoral, la cárcel de Turi en Cuenca y la cárcel de Latacunga. El balance de muertos alcanzó la cifra oficial de 81 personas fallecidas.

Las autoridades, así como la sociedad civil intentaron sacar conclusiones de las causas de tan espantoso evento, claramente la disputa por el control de los territorios para el tráfico de droga encabezaba la lista; sin embargo, la sobre población carcelaria así como las continuas extorsiones y corrupción impiden que se pueda dar un control adecuado. Esta masacre suponía que el gobierno tomase cartas en el asunto con un cambio de políticas de rehabilitación, muy por el contrario, esta masacre solo sería el inicio de muchas más. 

Sin duda la peor de todas llegó la madrugada del 28 de septiembre de 2021 en la Penitenciaría del Litoral, en este violento acontecimiento se usaron todo tipo de armas incluidos fusiles y granadas, internos confirmaron que la pelea fue nuevamente por un control de bandas. Ese día 125 personas perdieron la vida. 

Ese mismo mes el presidente Guillermo Lasso declaró “estados de excepción” en todas las cárceles del país pero aún así el terror no ha cesado, la última masacre fue el 03 de octubre de 2022, dejando una cifra de 15 reos muertos. 

Familiares a las afueras de las cárceles de Ecuador. Fuente: El País

¿Y ENTONCES CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

En una búsqueda por el fin de la violencia carcelaria así como del tráfico de cocaína, el presidente Guillermo Lasso ha hecho alusión al “Plan Ecuador”. En noviembre del 2021 en la Conferencia sobre el Cambio Climático en Glasgow Reino Unido, Lasso mencionó que necesita el apoyo internacional de Estados Unidos, Colombia y de la Unión Europea fundamentalmente y que así como con Colombia El Plan Colombia (Acuerdo bilateral entre Colombia y Estados Unidos de 1999, que entre otros puntos buscaba crear una estrategia antinarcóticos) Ecuador precisa urgentemente de un Plan Ecuador. 

El Plan Ecuador tiene como fundamento promover la seguridad ciudadana así como promover el apoyo financiero y logístico en aquellos países de oferta y demanda de droga. El eje es centrarse en el microtráfico para poco a poco desarticular las redes más grandes. Aun cuando Lasso ha mostrado interés en promover esta cooperación multilateral aún no se ha concretado nada. Así también en septiembre de 2022 el mandatario Guillermo Lasso pidió a la Asamblea General de Naciones Unidas apoyo internacional para la lucha contra el narcotráfico, aludiendo que la unión es imprescindible para vencerlo, a más de estas declaraciones, las acciones se han hecho esperar. 

Guillermo Lasso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Fuente: UN News

CONCLUSIÓN

La ubicación geográfica de Ecuador lo ha convertido en un lugar clave para la producción y sobre todo distribución de cocaína. La pugna por el control de territorio ocasiona que bandas se enfrenten a muerte y la violencia aumenta cada vez más no solo en las cárceles sino que además es percibida en sus alrededores. El gobierno no ha encontrado aún la solución que ponga fin a todo este conflicto y muy por el contrario éste incrementa cada vez más. Hasta el día de hoy no existe ningún tipo de responsable por los actos tan atroces cometidos en las prisiones. Lasso ha solicitado ayuda internacional para combatir el narcotráfico; mientras tanto las masacres así como el incremento de inseguridad, lavado de dinero, corrupción y todo lo relacionado con el tráfico de cocaína se ven muy lejos de terminar.  


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