La cumbre de la OTAN de junio de 2025 ha encendido las alarmas: Europa ya no puede seguir posponiendo su propia defensa. Con Estados Unidos redirigiendo su poder militar hacia Asia-Pacífico y la guerra en Ucrania, la Unión se ve forzada a reaccionar ante un entorno cada vez más inestable, con amenazas que van desde la agresión rusa hasta la presión tecnológica y geopolítica de China. Sin una estrategia común y con una industria fragmentada, Europa sigue dependiendo de Washington y de la OTAN para garantizar su seguridad. Es hora de convertir la retórica de la autonomía estratégica en acción real: cooperar, invertir y construir una defensa europea sostenible a largo plazo. La cumbre de la OTAN celebrada en junio de 2025 ha marcado un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad europea. La creciente intención de Estados Unidos de reorientar sus recursos militares hacia Asia-Pacífico obliga a Europa a replantearse avanzar hacia una estrategia de defe...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



