La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
EL NUEVO HORIZONTE EN LOS BALCANES OCCIDENTALES TRAS LA SALIDA DE ORBÁN
La salida de Viktor Orbán del centro del poder político europeo no solo tiene claras consecuencias políticas internas para Hungría o para el equilibrio institucional dentro de la Unión Europea. También provoca ya un cambio relevante en la dinámica geopolítica de los...







