La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura geopolítica nipona en el Asia Pacífico. El resultado otorga a Takaichi una supermayoría en la Cámara Baja, facilitando reformas ambiciosas en seguridad, economía y política exterior. En un entorno regional cada vez más competitivo, con tensiones crecientes entre Estados Unidos y China, Japón busca afirmar un papel más autónomo y estratégico en su entorno inmediato y en la arquitectura de seguridad regional.
LA TRANSICIÓN DE IRÁN Y LA CUESTIÓN DE LOS AZERBAIYANOS DEL SUR
Todos los ojos están puestos en Irán y su futuro. Sin embargo, con demasiada frecuencia esos ojos son “daltónicos”, incapaces (o renuentes) de ver la pluralidad interna de Irán. Malinterpretar esta pluralidad aumenta el riesgo de errores estratégicos. Los actores...







