El agua se ha convertido en uno de los recursos estratégicos más sensibles del siglo XXI, especialmente en Oriente Medio, una de las regiones más áridas y políticamente inestables del planeta. La cuenca de los ríos Tigris y Éufrates constituye el eje vital para millones de personas en Turquía, Siria e Iraq, pero también una fuente permanente de rivalidad geopolítica. La construcción de grandes presas y sistemas de irrigación, especialmente por parte de Turquía desde finales del siglo XX, ha alterado profundamente el equilibrio hídrico regional. Sequías, crecimiento demográfico, cambio climático y conflictos armados han agravado unas tensiones que amenazan con convertir el agua en un factor central de seguridad y estabilidad regional. El agua como instrumento de poder estratégico En Oriente Medio, el petróleo ha dominado históricamente el debate geopolítico, pero el agua se perfila cada vez más como el recurso crítico decisivo para la estabilidad f...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



