Marruecos está desarrollando la transformación militar más ambiciosa de su historia reciente mediante la incorporación de cazas F-16V, helicópteros Apache, artillería de precisión, drones, satélites y sistemas israelíes de defensa aérea. Aunque su principal adversario continúa siendo Argelia y una confrontación directa con España resulta improbable, estas capacidades alteran el equilibrio estratégico en el Estrecho y aumentan la presión potencial sobre Ceuta, Melilla y Canarias. El verdadero riesgo para España no es una invasión convencional, sino la combinación de superioridad militar local, coerción migratoria, incidentes fronterizos, guerra electrónica y ambigüedad diplomática sobre los territorios españoles en el norte de África.







