El océano Pacífico se ha convertido en el epicentro de la gran rivalidad estratégica del siglo XXI. Como en la antigua pugna entre Roma y Cartago, hoy asistimos a una competencia entre una potencia hegemónica consolidada, Estados Unidos, y una potencia emergente con ambición global, China. Washington mantiene una clara superioridad militar y una red de alianzas y bases que rodean el perímetro marítimo chino, asegurando rutas comerciales clave y capacidad de disuasión. Pekín, por su parte, ha construido una impresionante expansión económica basada en interdependencias comerciales, control de recursos estratégicos como las tierras raras y una creciente influencia diplomática en el Indo-Pacífico. Sin embargo, ambos gigantes están atrapados en una dependencia mutua que limita la confrontación directa. El equilibrio en el Pacífico no se define solo por portaaviones o puertos, sino por la tensión constante entre comercio, poder mil
Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
GEOPOL 21
LA TRANSICIÓN DE IRÁN Y LA CUESTIÓN DE LOS AZERBAIYANOS DEL SUR
Todos los ojos están puestos en Irán y su futuro. Sin embargo, con demasiada frecuencia esos ojos son “daltónicos”, incapaces (o renuentes) de ver la pluralidad interna de Irán. Malinterpretar esta pluralidad aumenta el riesgo de errores estratégicos. Los actores...






