La relación entre China y América Latina ha sido clave en determinar el futuro de Taiwán. Desde hace tiempo existen tensiones entre China y Taiwán respecto a la soberanía del último, lo que pone en duda su estatus como país. Hace algunos años, la mayoría de los países de la región reconocían a la isla como un estado independiente, pero esto ha cambiado desde que China se convirtió en un una de las potencias mundiales y expandió su esfera de influencia al continente americano. Cada vez más países latinoamericanos se unen a China y retiran su apoyo a Taiwán. ¿Podrá suponer esto una amenaza para Taiwán?


PUGNA CHINA-TAIWAN

El conflicto entre ambas regiones nace en 1949 tras la culminación de la guerra civil china (1927-1949) entre el gobierno nacionalista de la República de China y el partido comunista que decidió revelarse y sale victorioso. Los antiguos líderes nacionalistas junto a su ejército decidieron trasladarse a Taiwán, donde mantuvieron el nombre del Estado preexistente República de China y se consideraban un país independiente. Por otro lado, los comunistas proclamaron a la China continental como un nuevo Estado y lo nombraron República Popular de China. Poco tiempo después, las islas de Hainan y el Tíbet fueron anexionadas a la nueva República. El éxito y rápida expansión de la nueva China comunista apuntaba a que la isla de Taiwán también sería conquistada y anexada rápidamente, pero esto no fue así. Existieron diversos enfrentamientos en los cuales se dice que Taiwán pudo resistirse gracias a la ayuda militar que Estados Unidos le brindó. Durante esta época, se vivía en un contexto de Guerra Fría entre Estados Unidos, quien buscaba frenar la expansión del comunismo y la Unión Soviética, la cual intentaba extender esta ideología. Estas dos grandes potencias apoyaron diferentes movimientos alrededor del mundo que seguían sus ideologías. Un ejemplo de ello es lo que sucedió en la Guerra de Vietnam, en la cuál Estados Unidos participó para intentar frenar el comunismo. Otro ejemplo es la Guerra de Corea ocurrida entre 1950 y 1953 en la cual el bando comunista era apoyado por la URSS mientras el bando de Corea del Sur que buscaba el nacionalismo era apoyado por la potencia estadounidense.

En el caso de Taiwán ocurrió lo mismo: Estados Unidos decidió mandar ayuda como parte de la estrategia de contención al comunismo que establecieron durante la Guerra Fría. A pesar de ser una pequeña isla, gracias a la ayuda brindada, el Gobierno de Taiwán logró librarse del comunismo de la República Popular de China y mantener no solo el poder sobre la isla, si no también que las autoridades de Taiwán ocuparon el puesto de China en las Naciones Unidas durante 22 años. Fue hasta 1971, cuando se aprobó la resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reconocía al gobierno de la República Popular de China como el único representante legal del país ante la ONU al igual que uno de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Esta decisión generó la expulsión inmediata de las autoridades de Taiwán de la ONU y la República Popular se convirtió en el Estado reconocido diplomáticamente por casi todos los países del mundo. Esta resolución fue apoyada por diferentes países que no se esperaba que ayudarán a la República Popular de China debido a sus diferencias ideológicas. Una de las mayores sorpresas fue Estados Unidos, quien decidió defender a la China comunista que en ese momento estaba viviendo tensiones con la Unión Soviética, por ende, los estadounidenses vieron una oportunidad de acercarse a China y alejarlos de su potencia enemiga la URSS. A pesar de la resolución de la Asamblea General y las consecuencias que esta trajo, Taiwán sigue viéndose a sí misma como un país independiente, mientras que la República Popular de China la ve simplemente como una provincia rebelde.

Representante permanente de China ante la ONU (Xinhua)

INFLUENCIA DE CHINA EN LATINOAMÉRICA

En los últimos años se ha visto un incremento en la influencia de China en la región de América Latina. La relación entre ambas regiones comienza a establecerse a principios de los años 2000, cuando Latinoamérica comienza a vivir un boom en el precio de las materias primas, las cuales China comienza a comprar. Esto generó una mejoría en la economía de América Latina, conocida como la década de oro, época en la cual se generaron más empleos en la región, subió el porcentaje de clase media y los índices de pobreza disminuyeron. Actualmente China es socio comercial número uno de varios países de la zona, especialmente en ejemplos como Chile y Perú. En otros casos, se encuentra como el segundo socio comercial.

El país asiático también ha jugado un papel en la economía de varios países a través de préstamos, como es el caso de Venezuela. En este, China hizo una compra de petróleo venezolano en la cual realizó un pago por adelantado para así poder ayudar a Venezuela a estabilizarse un poco. También han habido varios préstamos asiáticos para crear infraestructuras. Esto genera un temor a que los países latinoamericanos tomen préstamos de China, se acaben endeudando y queden atrapados lo que se conoce como debt trap. La diplomacia de la debt trap o trampa de la deuda se refiere a los préstamos blancos que China proporciona a países vulnerables y cómo luego aumenta su influencia política en esos países gracias a estos préstamos. A pesar de que esto aún no ha ocurrido en América Latina, ya ha ocurrido en diferentes países tanto africanos como asiáticos. Uno de los casos más conocidos es el del puerto estratégico de Hambantota en Sri Lanka, el cuál se construyó gracias a un préstamo hecho por China. Sri Lanka en vez de verse beneficiado por esta nueva construcción, se acabó endeudando y tuvo que ceder la explotación del puerto a Beijing.

LA NUEVA RELACIÓN ENTRE AMÉRICA LATINA Y TAIWÁN

A pesar de que China tiene principalmente una penetración económica, también ha influido la relación entre América Latina y Taiwán. En 1960, toda Latinoamérica con excepción de Cuba, reconocen internacionalmente a la República de China. Hoy en día son tan sólo 14 estados aceptan a la República de China/Taiwán como estado independiente y soberano. Ocho de estos países se encuentran en América Latina y son los siguientes: Belice, Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. El resto de la región tan solo mantiene representaciones comerciales y culturales con funciones consulares. El apoyo a Taiwán cada vez disminuye más. Esto se debe principalmente a la creciente influencia asiática en el mundo, ya que la República Popular de China, bajo su política de una sola China, afirmó que no mantendrían relaciones diplomáticas con aquel que reconociera a Taiwán.

Presidente Xi Jinping y ex mandatario argentino Mauricio Macri (Xinhua)

Los países del Cono Sur están más alineados con China ya que a ésta le interesan las materias primas que abundan en la zona. Por ello, los primeros países latinoamericanos en retirar su apoyo fueron precisamente los sudamericanos. Esto comenzó con Chile en 1970 y fue seguido por Perú en 1971, Argentina en 1972 y Brasil en 1974. El único país en América del Sur que hoy en día aún reconoce a Taipei es Paraguay. Esto se debe a que está más alineado con Washington y por ende cae más bajo la influencia de Estados Unidos, no de China. Podríamos deducir que lo único que le queda a Taiwán en Latinoamérica en realidad es Centroamérica. Existen diferentes motivos a esta anomalía centroamericana. Primero que nada, estos países aún no se encuentran bajo la zona de influencia China, sino más bien en la de Estados Unidos, por lo que aún no mantienen una muy fuerte relación económica con China como lo es el caso del Cono Sur. Podríamos nombrar el segundo motivo como chequera taiwanesa. Esto quiere decir que Taiwán ha dado dinero de diferentes formas, no necesariamente un soborno directo, a los países centroamericanos para que así sigan manteniendo relación con ellos y los sigan reconociendo. De alguna manera es un ganar ganar. Un ejemplo de esto podrían ser las contribuciones al Banco Centroamericano de Integración Económica que Taiwán ha hecho. Por otro lado, estos países también buscan y esperan recibir ayuda de la isla para ayudar al desarrollo. Esto se debe a la historia de éxito que ha tenido Taiwán respecto a la tecnología y progreso. De cualquier forma, a pesar de que la República de China todavía tenga apoyo centroamericano, este ha disminuido al pasar de los años. Países como Costa Rica, Panamá, Nicaragua, El Salvador y República Dominicana comienzan a seguir el ejemplo de Sudamérica y retiran su apoyo debido a su relación con China. Esto genera una amenaza para la isla asiática ya que mantener relaciones con la región de América Latina es importante debido no solo a la fuente de materias primas que la zona representa y cómo esto le puede ayudar económicamente a ambos, sino también por la fuente de apoyo diplomático que Latinoamérica representa para Taiwán.

Mapa de China y Taiwán (ABC)

CONCLUSIONES

La pugna entre China y Taiwán no se ha quedado en el continente asiático, ha pasado a ser algo de primer plano frente al resto del mundo. La influencia global de China ha comenzado a afectar a Taiwán. A pesar de que varios países apoyaron inicialmente a la isla, a medida que China comenzó a crecer y ganar poder, muchos se vieron obligados a elegir entre sus relaciones con China o con Taiwán. América Latina se ha convertido en una relación clave para China, quien a través de los años ha ido ganando más influencia en el continente americano. Esto genera una amenaza para Taiwán, ya que cada vez menos países de la región le otorgan un estatus de estado independiente y lo reconocen como uno, cada vez pierde más aliados. La isla asiática deberá encontrar una manera de mantener o restablecer relaciones con los países de la región, no solo por el apoyo que estos países significan para Taiwán, sino también por el vínculo que estos tienen con Estados Unidos, un importante socio de seguridad nacional para la isla.


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