Cuando China impulsó la Iniciativa de la Franja y la Ruta en 2013, muchos países en vías de desarrollo decidieron sumarse a este proyecto multimillonario para obtener una mayor inversión extranjera y una rápida modernización de sus respectivas infraestructuras. Sin embargo, lo que desconocían es que esos fondos resultaron ser queso en una ratonera. LA RATONERA CHINA: LA RUTA DE LA SEDA En 2013, el presidente chino Xi Jinping anunció ante el mundo entero la creación de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, en sus siglas en inglés) o también conocida como “La Nueva Ruta de la Seda”, que consiste en un proyecto de inversión con un presupuesto inicial de mil millones de dólares estadounidenses en diversos sectores estratégicos como infraestructuras, energía, comercio, tecnología, entre otros. Los objetivos se resumen en estos puntos: incrementar el comercio y la inversión en los países de la BRI, crear zonas de libre comercio entre los paí...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



