En 1953 el líder soviético Nikita Jrushchov llegó al poder tras la muerte de Stalin y como símbolo de la amistad entre la Unión Soviética y Ucrania, aprobó la cesión de la península de Crimea, a esta última, en 1954. Tanto desde el momento de su conquista por la Rusia imperial de Catalina “la Grande” como hoy en día, Crimea ha sido una zona estratégica y geopolíticamente fundamental por su acceso al mar Negro. Actualmente, la Federación Rusa no tiene en su haber tantos puertos navales, por lo menos por lo que se refiere a mares calientes. Las bajas temperaturas no han facilitado a lo largo de la historia, el establecimiento de bases navales en territorio ruso; de la misma manera, tampoco de puertos comerciales en sus costas.
EL NUEVO HORIZONTE EN LOS BALCANES OCCIDENTALES TRAS LA SALIDA DE ORBÁN
La salida de Viktor Orbán del centro del poder político europeo no solo tiene claras consecuencias políticas internas para Hungría o para el equilibrio institucional dentro de la Unión Europea. También provoca ya un cambio relevante en la dinámica geopolítica de los...






